domingo, 26 de febrero de 2017

Sobre la miseria humana

26 de febrero de 2017.

Por: Horacio Verbitsky.

Carta Abierta al contador Gerardo Morales.



Esta es una Carta Abierta, escrita con la indignación fresca por las nuevas iniquidades perpetradas por su gobierno contra Milagro Sala, cuya destrucción física y psicológica procura. Pierda la esperanza de verla de rodillas a sus pies y advierta que en ese empeño ruin ha colocado a la UCR a la derecha del PRO, lo cual no es poco decir. Ella sufre, pero usted y sus cómplices se degradan.

1 La mano en el bolsillo

El jueves fue uno de esos días que empiezan mal. Cerca de mi casa una mujer grande vive en la calle. Se sienta, se acuesta, come, se rasca o dormita, siempre en silencio, sin molestar ni hablar con nadie. Nunca la vi pedir, ni quejarse. Uno de sus zaguanes preferidos era el de un instituto de belleza femenina. Le pusieron una reja que subsiste ahora que quebró, a pesar de los méritos propios de la estilista que de un tiempo a esta parte dejaron de surtir efectos positivos. Nunca se aleja más de una cuadra de allí. Me llamó la atención que no estuviera sola como siempre. Sentado junto a ella había un hombre fornido, que no llegaría a los 30 años, de pantalón, remera y mochila negros. Imaginé que sería un familiar que intentaba convencerla de un regreso a casa. Pero vi que no hablaban y que ella dormía. Seguí unos pasos y me detuve a mirarlos. El tipo le metió la mano en el bolsillo y le sacó un rollito de billetes. Por el color me pareció que el de afuera era de dos pesos. Cuando terminé de entender lo que había visto me acerqué y le dije que se los devolviera. Me miró con una expresión tan vacía que ni brutalidad denotaba.

–¿Por qué se los tengo que devolver?

–Porque es injusto, ¿no ves que ella está peor que vos?

–Dejame tranquilo, no te metas conmigo– me contestó sin quitarse los auriculares y desprendiéndose de mi mano que intentó retenerlo para que no se alejara. Le bloquee el paso dos veces en distintas direcciones y el diálogo se repitió, hasta que me pegó un empujón y se fue. Lo seguí media cuadra pero iba más rápido de lo que yo puedo. La alternativa era gritar para que alguien de su edad y fortaleza lo tacleara y los honestos vecinos indignados lo lincharan como ya ocurrió en otras virtuosas ciudades y barrios, o buscar un policía para que llegaran varios patrulleros y se lo llevaran a molerlo a golpes en la comisaría y entregárselo al fuero que se encarga de los pobretones, a cuyos familiares veo todos los días aguantando en la puerta de la alcaldía de los tribunales de Lavalle. Por suerte no tuve ninguno de esos reflejos y lo dejé escapar. Había presenciado la miseria humana en su peor expresión, un pobre diablo que encontró una persona más golpeada que él para aprovecharse.
2 Entre la tristeza y la furia

Pasé las horas siguientes entre la tristeza y la furia.

Se agravó cuando desde Jujuy me contaron que la noche anterior Milagro Sala intentó clavarse una tijera en la panza cuando le anunciaron que la llevarían a los tribunales para notificarle de tres nuevas denuncias en su contra. Me acordé de nuestro diálogo de hace un año, contador Morales, cuando planté mi valija en medio del pasillo del avión para que no pudiera escaparse después de simular que dormía durante todo el vuelo. Le pregunté cuándo iba a dejarla en libertad y me respondió que no decidía usted sino los jueces. Le contesté que los dos sabíamos que eso no era cierto, aunque recién en esa visita a su provincia supe que usted mandó destituir al fiscal que se negó a pedir la detención de Milagro y al magistrado que la había absuelto en varias causas. Tampoco conocía aún que usted había ampliado de 5 a 9 el número de miembros del Superior Tribunal, no en un año como le llevó a Menem sino en una semana, y ni siquiera para designar a algunos juristas afines pero ilustrados, como Julio Oyhanarte o Ricardo Levene, sino a dos de los diputados de su partido que terminada la sesión se calzaron la toga y juraron como jueces supremos, en un tribunal presidido por otra ex diputada radical que a todos les decía que había adoptado un chico, hasta que me pasaron la partida de nacimiento que prueba que se lo apropió y lo inscribió como si ella lo hubiera parido. Ese hijo apropiado lo patrocinó a usted, contador Morales, en su denuncia de 2003 contra Macrì por el vaciamiento del Correo Argentino en la que reclamó la rescisión del contrato y la ejecución de la garantía. Esa misma señora de su íntima confianza designó a su ex socio y yerno para que detuviera a Milagro. Y ahora que todo el mundo habla del Correo usted no dice esta boca es mía. Clarísimo.

Aunque Milagro Sala fue arrestada por reclamarle una audiencia por la supresión de planes e inversiones sociales, el argumento único con que usted me respondía era un monocorde “Se robaron todo”, al que yo sólo oponía que “eso hay que probarlo en un juicio”. Cuando ese diálogo circular ya no daba para más usted mostró su carta de triunfo y me dijo que tenía 60 causas preparadas para ir presentando a medida que se cayeran las anteriores, como la del acampe en la plaza.

Lo que no llegó a contarme porque el resto de los pasajeros se impacientaron al percibir que las puertas del avión ya se habían abierto y nuestro diálogo les demoraba el descenso, fue que con cada causa caería una nueva humillación contra esa mujer que se atrevió a cuestionar la lógica de un bipartidismo dependiente del poder económico y a organizar a los más vulnerables en la lucha colectiva por derechos elementales en vez de aprovecharse cada uno del más débil como el rufián que le metió la mano en el bolsillo a mi vecina que vive en la calle. Y no le ahorraron ni una, respaldadas con una difusión paga por su gobierno que presenta como delictivos actos tan legítimos como cobrar un cheque en la ventanilla de un banco y guardar los billetes en un bolso. El colmo de la iniquidad fue el periodista que le dio micrófono y pantalla para que usted repitiera sus argumentos falaces, usando como panel de fondo una gigantografìa de la Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. Desde la clandestinidad, con la certeza de ser perseguido y sin esperanza de ser escuchado, Walsh denunciaba con medios artesanales los atropellos del poder contra el pueblo. Casi 40 años después un mercenario con gesto de Catón usa esa carta para que desde el poder se difame a los luchadores y resistentes populares.




3 Un catálogo de perversiones

El catálogo de perversiones que usted y los suyos volcaron sobre esa mujer y su organización no tiene parangón en las tres décadas de la democracia argentina. Designó una fiscal ad hoc para que se encargara de ella en cualquier causa pasada, presente o futura; se reunió con un grupo de cooperativistas que al día siguiente acusaron a Milagro de los delitos por los que ellos estaban procesados y cuya situación cambió por arte de magia; amenazó a los hijos de otra dirigente para que hiciera lo mismo, lo cual la llevó a un intento de suicidio; puso en libertad a un acusado de homicidio a cambio de que acusara a Milagro como instigadora; compró con empleos y transferencias bancarias a testigos falsos que le permitieran condenarla por un escrache ocurrido siete años antes y en el que ella no participó; mandó indagar a los dos hijos de su rehén y detener a su esposo, de 73 años; ordenó a un funcionario administrativo designado por usted que le suspendiera por tres años y medio sus derechos civiles y políticos, castigo ilegal, inconstitucional, anticonvencional que ni siquiera figura en el código contravencional invocado por su mandadero pseudo judicial. Consintió sin aplicar sanciones que apalearan en la cárcel a uno de los colaboradores de Milagro que no aceptó acusarla y que mataran por estrangulamiento en su celda al sobrino de 21 años de ese hombre. Privó a Milagro de su libertad durante la feria judicial del año pasado, por presuntos delitos que se habrían cometido años atrás, como si se tratara de un caso urgente, y esta semana la llevó por la fuerza a los tribunales para que se notificara de tres nuevas denuncias, en un trámite que hubiera sido más fácil y económico realizar en la cárcel en la que ya estaba detenida, pese a la recomendación de los peritos psicólogos de que no estaba en condiciones de enfrentar esa situación. Los funcionarios judiciales le anunciaron que se retiraban para que la psicóloga de tribunales la entrevistara. Milagro les pidió que se quedaran para que supieran del hostigamiento del que es víctima.

–Nosotros no tenemos nada que ver señora, sólo cumplimos con nuestro deber –alegaron.

Esa frase es el emblema de la cobardía burocrática.

–Lo que cumplen son las órdenes de Gerardo Morales que los usa y después los va a tirar. Lástima me dan ustedes –les dijo Milagro.

Las tres nuevas denuncias contra Milagro son por amenazas: alguien cuenta que otro alguien bajó la ventanilla de un auto y le dijo que si no se dejaba de pelotudear lo iba a hacer aca por orden de Milagro. Nunca un testimonio directo que la involucre, siempre dichos de terceros que invocan su nombre.

De las tres nuevas causas, dos están a cargo del titular del juzgado de control Nº 3, Gastón Mercau, el ex socio y yerno de la aún presidente del Superior Tribunal; la tercera del juez de control Nº 2, Jorge Zurueta. El traslado de Milagro desde la cárcel hasta los tribunales fue otra puesta en escena de noticiero sobre narcos mexicanos: una caravana de 30 vehículos, con 55 policías uniformados y de civil y 20 miembros de las fuerzas especiales, con armas de guerra y pasamontañas que les cubren el rostro.  Es el tipo de prueba prefabricada sobre la peligrosidad de Milagro que el Estudio Gil Lavedra, el fiscal de Estado Mariano Miranda y Titina Falcone (todos dirigentes de la UCR) están preparando para presentar a la CIDH, si es que acepta recibirlos. Las tres tienen la misma carátula: “Inducción a cometer el delito de amenazas”, que habrían ocurrido entre septiembre y enero, cuando Milagro ya estaba detenida. Los autores: “Dos personas masculinas con identidad a establecer”, dice una de las causas en el juzgado del Gran Yerno.

4 Los despedidos

Su problema no es sólo con Milagro. Cuando ya la tenía entre rejas usted dejó sin sustento a miles de trabajadores de la Túpac Amaru, que era el tercer empleador de la provincia, luego del Estado y del ingenio Ledesma. ¿Los computará la CGT entre los despedidos por los que pedirá en su próxima marcha? También propició que decayeran por falta de mantenimiento las piletas de natación y el parque acuático que fueron el sello distintivo de la Túpac Amaru, un bien material pero sobre todo simbólico, porque antes era un privilegio de los muy pocos, mientras los muy muchos sólo podían refrescarse en los ríos contaminados con agroquímicos. Su hermano y cajero Freddy amenaza con querellar a quienes denuncien el escandaloso negociado de las tierras de Alto Comedero que junto con otros once ex diputados le compró y le revendió a la provincia, con una ganancia del 4000 por ciento en menos de un año. Yo los denuncié con todos los documentos oficiales que prueban el escándalo pero Freddy y los demás guardaron prudente silencio, protegidos por una prensa provincial y nacional cómplice que ignoró el tema como si no hubiera ocurrido. No existe la realidad sino la agenda, y la manejan ellos. Hasta ordenó usted que el Servicio Penitenciario devolviera al Correo los miles de tarjetas postales que Milagro recibió desde todo el mundo por su cumpleaños, alegando que no estaba autorizada a recibir ese tipo de correspondencia, en contra de lo que garantiza la ley de ejecución de la pena privativa de la libertad, a condenados y procesados como ella. Lo que busca es destruirla física y psicológicamente, reducir por la prepotencia a una líder impetuosa y arrolladora a un rol mendicante, con la ilusión de que algún día implore su compasión. Pierda toda esperanza de verla arrodillada a sus pies, porque aún sometida a esas condiciones degradantes conserva una dignidad de la que usted carece.

Para encubrir esa serie interminable de tropelías está enfangando a su partido, transformado en el ala derecha de la Alianza Cambiemos, lo que no es decir poco. La única queja de la conducción del radicalismo es que el PRO no le ofrece más cargos en el Estado y en las listas. Es doloroso ver a uno de los jueces que condenaron a Videla, Massera&Cia y que gozó de la confianza de Raúl Alfonsín, trabajando para usted en la pillería de engañar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuando visite el país, en mayo. Así lo demuestran los mails del estudio Gil Lavedra que publiqué aquí, dirigidos en nombre de usted a la presidente del Superior Tribunal, el fiscal de Estado y el encargado de Derechos Humanos de la Cancillería para combinar por encima de la división de poderes  y de la decencia cómo conseguir que la CIDH consienta la detención de Milagro, que ya calificó de arbitraria y cuya libertad solicitó en un comunicado. También está deteriorando el bien ganado prestigio argentino en materia de derechos humanos y hasta le está haciendo pagar un precio innecesario al presidente Maurizio Macrì, cuyo núcleo de allegados más próximos no ven la hora de librarse del chantaje que usted les impone, con la eficaz cooperación de Emilio Monzó y Gabriela Michetti, que abogan por la necesidad de los votos radicales en el Congreso. En España, por primera vez, Macrì mostró algún alivio porque el caso haya salido ya de la órbita jujeña y esté en manos de la Corte Suprema de Justicia, cuyos miembros antiguos y nuevos (a pesar del giro reaccionario que avalan con varios fallos recientes) tienen algo que defender y algo que perder si no ponen freno a esta barbarie desatada en nombre de la gobernabilidad, como confesó sin pudor el vicepresidente que no fue, Ernesto Sanz, ante una entrevistadora inteligente que con tono insinuante supo tirarle de la lengua.




5 Hipócritas de saco y corbata

El día empezó mal y terminó peor. Al anochecer pasé por el mismo lugar y la mujer estaba despierta. Le di 100 pesos, que deben ser más de lo que le hurtó aquel canalla. Primero miró el billete, después a mi sin decir nada, y me imaginé que se preguntaba por las vueltas raras que da la vida. Un rato después Lucho Paz, el abogado y amigo de Milagro, me contó la desgarradora escena que acababa de vivir en el tribunal, que a él lo dejó literalmente de cama y a mí me hizo llorar de indignación y me impulsó a abandonar la nota que estaba escribiendo y encarar de un tirón esta carta abierta a un hipócrita mucho peor que el miserable de la mañana, porque ni siquiera pone el cuerpo y se sirve de un aparato de poder organizado por señores de traje y corbata, con título universitario, buenas casas y lindos autos, que además se creen honestos y respetables.

https://www.pagina12.com.ar/22471-sobre-la-miseria-humana

sábado, 25 de febrero de 2017

Beatriz Sarlo: "Las políticas de Macri no son errores, son políticas de derecha"

25.02.2017.

De cara a las elecciones legislativas.
La intelectual hizo una breve evaluación de la gestión del gobierno de Mauricio Macri y aseguró que "está perdiendo votos por la situación económica".



La ensayista y periodista Beatriz Sarlo habló de las políticas que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri y sostuvo que "no son errores ni actos fallidos" sino que son "políticas de derecha, que es como se las llama en todo el mundo".

“No es un error tampoco que Macri, después de dos semanas de escándalo, haya tenido que salir a decir que vuelve a 'fojas cero' la cuestión del reclamo de su familia frente al Estado argentino”, sostuvo Sarlo respecto de la polémica que despertó el acuerdo con el Correo Argentino y la condonación de una deuda millonaria.

En esa misma línea, sostuvo que el presidente proviene de una “burguesía propietaria que está acostumbrada a aprovechar todos los recursos del Estado en su beneficio” y que lleva a cabo “políticas” en ese mismo sentido.

De cara al comienzo de un año electoral, la intelectual evaluó la gestión y aseguró que Macri "está perdiendo votos. Los que estaban convencidos ya no lo están tanto, sobre todo por la situación económica. Eso va a pesar en la elección".

Asimismo, explicó que Macri "necesita" que Cristina se presente en las elecciones para "mostrar ser lo opuesto".

"Si Cristina se presenta, puede volver a mostrarse como la opción cortés ante una mujer desaforada. Él necesita que ella se presente. Eso también va a ser clave en esta elección", explicó.

http://www.politicargentina.com/notas/201702/19606-beatriz-sarlo-las-politicas-de-macri-no-son-errores-son-politicas-de-derecha.html

viernes, 24 de febrero de 2017

Relaciones con Trump: Argentina “debe hacer bien las cosas y no mirar tanto para afuera”, sostuvo Martín Redrado

24 / 01 / 2017.

Desde EEUU el economista y ex titular del BCRA habló con Mañana Sylvestre y sostuvo que el Gobierno argentino debe apuntar a mejorar el consumo, hacer crecer las inversiones y las exportaciones para tener un crecimiento genuino. Aseguró que la llegada de Trump no modificará en demasía el panorama para nuestro país y apuntó a desarrollar una política en beneficio del empleo argentino.



Para analizar las primeras medidas económicas de la nueva administración Trump, desde EEUU conversó con Radio 10 el economista del Banco Mundial Martín Redrado. El ex titular del BCRA sostuvo que “lo que le está planteando Trump al mundo es un adiós a las relaciones multilaterales, y un hola al bilateralismo”.

El colaborador en temas financieros del Frente Renovador afirmó que el nuevo presidente de EEUU impulsa una nueva manera de integración de su país con el resto del mundo.

“El presidente Trump es un hombre muy práctico y que además cree muy firmemente en sus dotes de negociador y por tanto lo que está planteando al mundo es un adiós a las relaciones multilaterales, o región por región, en donde se les da ventaja a muchos países. Él quiere sentarse con cada uno de los países y ver de qué manera EEUU puede tener mejores ventajas y mayor acceso a otros mercados”, explicó.

En relación a los efectos que podría tener la política de Trump para nuestro país, Redrado bajó los decibeles y aseguró que el Gobierno debería mirar más puertas adentro para resolver los problemas del país.

“Si estuviera en México o China estaría muy preocupado, pero en nuestro caso miremos de hacer bien las cosas nosotros y no miremos tanto para afuera”, deslizó y agregó: “Todo depende de las decisiones que tome Argentina. No creo que se deba estar tan pendiente de las decisiones de EEUU sino de la calidad de la política económica doméstica”.

“Sin duda que se les puede complicar (a Cambiemos) porque vivir de prestado no es bueno y está claro que Trump va a llevar adelante una política fiscal expansiva, de bajar impuestos llevará un agujero presupuestario más grande que lo va a financiar con deuda y mucha de la liquidez que estaba dando vuelta por el mundo va a estar viniendo a EEUU y va a haber más selectividad para los capitales que vayan a mercados emergentes”, explicó Redrado.

Sobre el panorama que presentará este 2017, Redrado habló más de un rebote técnico por la caída de 2 puntos del PBI sufrida el año anterior que de un crecimiento genuino.

“Estamos ante un rebote más que un crecimiento en Argentina. Argentina hace 4 años que no crece y el año pasado tuvo una caída de 2 puntos en el PBI, y hablar de crecimiento no es tamos describiendo el fenómeno económico”, afirmó.

En esta línea, aseguró que los beneficios no serán repartidos de igual modo, de tal manera que algunos sectores puntuales como el agro, las telecomunicaciones y tecnologías de la información, en menor medida los bancos y entidades financieras serán los privilegiados, mientras que a otros sectores “no les irá tan bien”.

“Para que le vaya bien a la economía tienen que crecer 3 motores, el consumo, la inversión, y deben crecer las exportaciones y estamos lejos de iniciar un crecimiento de esa naturaleza”, sostuvo.

http://www.gustavosylvestre.com/economia/relaciones-con-trump-argentina-debe-hacer-bien-las-cosas-y-no-mirar-tanto-para-afuera-sostuvo-martin-redrado/


Comentario:
De acuerdo.


martes, 21 de febrero de 2017

Caer como un piano

Martes  21 de Febrero de 2017.

Por: Jorge Asís.

Argentina como Socma (II): Recomponer a Macri como Líder de América.



El estilo de conducción de Mauricio Macri se encuentra en la fase terminal. Continuidad infatigable de los errores que derivan en desastres prematuros.

En menos de 15 meses la epopeya del Tercer Gobierno Radical comienza a desmoronarse. Cae como un piano.

En la frontera del agotamiento, Cambiemos debe “cambiar”, desde la más alta jerarquía.

Resulta irrelevante sostenerse con el “efecto comparativo”. Recurso gastado, incluso, hasta como atributo.

La conformación del “equipo homogéneo” es el cuento que sirve para consolidar el fanatismo de los convencidos (que hoy se aterran).

Macanas tras macanas

Tampoco importa que se celebren las diferenciadoras reuniones del gabinete multiplicado.

Ninguno de los 23 gerentes departamentales, que responden al apelativo de ministros, se encuentra en condiciones morales de advertirle, al Presidente, que marchan disciplinados hacia el abismo.

Ningún gerente se atrevió a sugerir, por ejemplo el último martes por la mañana, en la Residencia de Olivos, que se “hacen macanas tras macanas”.

Pero Macri, que es un estadista de suerte, aún puede recomponerse. Prescindir de los slogans enlatados. De las frases hechas que apelan, como los timbreos artificiales, a la emoción vulgar.

Debe recurrir, si los tiene, a los hombres de reserva que sepan. De política, en principio.

Aunque deba abrirse el “tercer anillo de poder”. Lo componen los tres instrumentadores que lo cierran. Horacio Rodríguez Larreta, Geniol, Marcos Peña, El Pibe de Oro, y la señora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores de Girondo.



Téngase en cuenta que el tercer anillo del poder supo ser rectangular. Hasta que fue expulsado, según nuestras fuentes, Emilio Monzó, El Diseñador, y se convirtió en triángulo.

Sin embargo antes de tomar la forma geométrica, fue separada de aquel paraíso clausurado la señora Gabriela Michetti, La Novicia Rebelde. Vicepresidente de la nación (gracias a Nicky Caputo, del segundo anillo de poder).

Probablemente Michetti debería estar preparada para la máxima contingencia imprevisible. Ahora, al tomar consciencia que se encuentra afuera de los anillos del poder, La Novicia se lanza a reclamar aperturas. Como si continuara el cuestionado ejemplo de Monzó. La gestación del ensanchamiento político, que le permitiría a Macri, incluso, un colchón, pero no para recostarse. Un colchón que le sirva como base superior de legitimidad. Algo más de sustancia, de fibra, para fortalecer a quien debe conducir durante la eternidad de otros 27 meses.

Pero no les basta, ni a Monzó ni a Michetti, con señalar la vulnerabilidad más perceptible. La falta de ideas y de soluciones de un clan de morondanga encerrado en sí mismo. La carencia de adelantados que identifiquen los litigios debajo del agua, y resulten útiles para evitar los retrocesos cíclicos que derivan en papelones.

Aunque también debe cargarse la falta de economía, hoy reducida al verso más alejado de la poesía. Un compendio de pretextos inútiles para poner de una vez por todas en movimiento el camión de Los Wawancó que no arranca.

Por decisión personal, Macri está rodeado de colaboradores que se conforman con el silencio plácido del que siempre cede la razón. Para permanecer.

La existencia del “equipo homogéneo” deriva en otra fantasía imaginaria. Reposa entre las ejemplares justificaciones que demoran la acción. En un contexto tan vacilante, esperar las inversiones mantiene el efecto del antiguo placer solitario. Indigna manera de perder el tiempo. Pese a la cotización institucional de los que se preparan nada más que para conseguir las dichosas inversiones. No olvidar que intentaron, hasta aquí, hasta un Mini Davos, o un ambicioso Neo-Davocito, con cientos de invitados que se volvieron fascinados con el Ojo de Bife. Con la gestación de estructuras como la Agencia de Inversiones, colosal jactancia que responde al gerente Cabrera, que se choca -como corresponde con los autitos chocadores- con la competencia de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales, que diseñara El Pomo Real y hoy responde a la gerente Malcorra. Ampliaremos.

La manteca en el asfalto


A nadie le conviene que el Tercer Gobierno Radical de Macri se debilite tan pronto. Que se derrita como la manteca en el asfalto. Que se caiga como un piano. Sin contar, siquiera, con los conspiradores innecesarios. Que se diluya entre los pliegues de la ineptitud, ante el impacto de la sociedad de decepción fácil. De desencanto rápido. Aunque los adeptos admirablemente pugnen, con ansiosa desesperación, para que el carromato estancado del gobierno arranque de una buena vez. Sin extender los cordones propios para enredarse y caerse. Con frecuencia. Solos.

“Parece que abren los pies para que les hagan mejor el caño”, confirma la Garganta.

En el plano interno, los conmovedores desaciertos demuelen el prestigio de Mauricio, el buen producto que paulatinamente se desperdicia.

Los sucesivos retrocesos signan en el escenario el peor reflejo condicionado. Tan nocivo como tóxico. Con el formato de la sospecha que se extiende. Induce a creer que el país está gobernado por torpes “que se hacen los goles en contra”. Se les pierde entonces el respeto, lo peor, se los toma en broma.

Hasta los periodistas fichados como incondicionales ya se atreven, por conducta defensiva, a descalificarlos. Pero siempre con la invariable iluminación de la alternativa más grave. El Mal.

Mientras tanto, la prensa ingeniosamente opositora exhibe su algarabía, y celebra con un jocundo hallazgo verbal. “Errorismo de Estado”.

Para recomponerse estratégicamente, corresponde que Mauricio deje de tragarse los bigotes falsos de Freddie Mercury. Copias ejemplares del bigote trucho que supo tragarse en la fiesta de casamiento en Tandil. No siempre se cuenta con un salvador, como el doctor Lemus, que logre evitar el ahogo y extenderle la vida.

Rápido para arrugar

La providencial detención del General Milani cayó como otro piano. Derivó en un manto piadoso para rescatarlo a Macri de la negatividad del primer plano.

En intensidad informativa, el apresamiento de Milani superó la paciente elaboración del llamado de Donald Trump.





Dos poderosos consoladores, Trump y Milani. Relativamente útiles para aportar oxígeno y rescatar a Mauricio, el estadista de arrugue precoz. Rápido para arrugar. Para volver a la utopía “de la foja cero”.

De todos modos la mitad de la sociedad se aferra a la suerte de Mauricio. Desconoce la manera de surtirlo de efectivo Avivol, a los efectos de alejarse de la representación del Mal. La Doctora. Bastante influyente en la otra mitad. Con un 30% en el bolso, y con un 20 para reconquistar.

Mientras Mauricio cae como un piano persisten los apoyos hacia La Doctora. Tal vez cometa el error explicable de sentirse prematuramente reivindicada, aunque se encuentre en las proximidades de la máxima equivocación impulsada, a través de la justicia, por Clarín. La cárcel.

Desertificación de ideas

Argentina se encuentra en emergencia intelectual.

La desertificación de ideas incluye, en el vacío, hasta las ideas malas. Que también faltan.

Las alternativas son tan previsibles como tristes. Dos patologías complementarias se retroalimentan y se reparten el juego. “El objetivo es que ningún otro aparezca”.

Hoy la revolución imaginaria del kirchnerismo amenaza con repotenciarse merced a la insustancialidad alarmante que emana del macrismo.

Juego de causas y efectos. La sensible negritud de Obama deriva en la blancura intolerante de Trump.

El ciclo tumultuoso del peronismo, en su versión kirchnerista, desemboca en la fragilidad de la Argentina como SOCMA. Con una sociedad cada vez más rencorosa, dividida y exhausta.

Para colmo, “la ancha avenida del medio”, que inspira la Franja de Massa, hasta aquí no existe.

Aspira a ser fundada entre las dos descomposiciones que impiden la proyección de nada que sea verdaderamente nuevo. La “avenida ancha” debe ser construida entre las contradicciones que ni Massa ni la señora Stolbizer logran resolver. Menos superar.

En vez de conducirla Massa a Stolbizer hacia el calor de la mayoría, Stolbizer lo arrastra a Massa hacia la dignidad de la minoría.

Dos bifecitos de lomo en la jaula de los leones.

Final con la argentinada perdonable

Aparte de la caída transitoria del General Milani, y del sigilosamente construido llamado telefónico de Donald Trump, se le presenta ahora a Macri el tercer rescate que debiera aprovechar.

La visita de Estado que realiza a España. Debe destacarse la buena voluntad de Telefónica de estampar la denuncia en el CIADI una vez que Macri deje Madrid. Consecuencias del Decreto Ayudín, para salvar a Clarín.

Está firme la estrategia de consolidar afuera al buen producto de exportación -Mauricio Macri- para que se lo empiece a retomar, adentro, más o menos en serio.

Corresponde colgarse de la desgracia de Venezuela, que se cae como otro piano con su sistema indefendible.

Colgarse con la destreza del vampiro que se fortalece con la sangre ajena.

Con la condena al obviamente condenable, Macri marca diferencias. Se instala para deslizarse en la búsqueda del elogio precipitado.

La construcción de Macri como el “nuevo líder de América”.

Como si ser líder fuera apenas una decisión personal, y no consecuencia del deseo de los liderados. Una argentinada -después de todo- perdonable.

Escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial para JorgeAsísDigital

http://www.cronista.com/columnistas/Caer-como-un-piano-20170221-0072.html

jueves, 16 de febrero de 2017

lunes, 30 de enero de 2017

Des-industrializar la Argentina

Lunes  30 de Enero de 2017.

Por: Adrián Ravier.



Desde 1930 Argentina abandonó el modelo agro-exportador y se propuso industrializar su economía. Dicen algunos historiadores que tal camino no fue elegido por los sucesivos gobiernos, sino que le fue impuesto desde afuera, una vez que Inglaterra dejó de jugar el rol de importador de nuestros insumos. Está hipótesis, sin embargo, es sumamente discutible. El mundo cambió, es cierto, pero Argentina pudo mantenerse abierta al mundo como lo hicieron Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda, economías de características semejantes a la nuestra y que hoy muestran un desarrollo envidiable.




Sustituir importaciones y vivir de lo nuestro ha tenido su costo y sus batallas incluso hasta nuestros días. El péndulo de la política económica ha hecho, por ejemplo, que el gobierno anterior castigue fuertemente al sector agroexportador con retenciones y que el gobierno actual suspenda esas políticas para alentar el desarrollo de las economías regionales. El debate continúa.

Esta nota tiene como objetivo llamar la atención precisamente sobre el exceso de industrialización que tiene la Argentina, una vez que notamos que la estructura económica de nuestro país tiene una proporción de manufacturas en relación con el PIB bastante más elevadas que los países más desarrollados.

A continuación se presenta un cuadro donde hemos tomado una selección de 26 países para sintetizar su estructura económica, esto es, el peso relativo que el sector primario, la industria manufacturera, la construcción y los servicios tienen en relación con el PIB.

A modo de nota metodológica cabe señalar que la producción primaria incluye agricultura, ganadería, pesca, minería y explotación forestal, mientras que los servicios incorporan el comercio mayorista y minorista, transporte, almacenamiento, comunicaciones, intermediación financiera, actividades inmobiliarias y de alquiler, administración pública, defensa, salud, educación y servicio doméstico.




La primera observación que cabe hacer es que la producción de la industria manufacturera representa en nuestro país el 21,3 % del PIB, lo que supera ampliamente a la industria manufacturera de los países ya mencionados más arriba, y que tienen características similares a las nuestras. Es el caso de Estados Unidos (13,3 %), Canadá (16,5 %), Australia (11,4 %) y Nueva Zelanda (14,5 %).

La segunda observación que podemos ofrecer es que precisamente Argentina presenta en su estructura económica un peso relativo en los servicios inferior a 25 de los 26 países seleccionados.

La tercera observación que surge del cuadro, es que sólo hay 5 países en la muestra que superan el 10 % de producción primaria en relación con el PIB, destacándose Noruega (29,1 %) –por sus yacimientos de petróleo y gas-, y seguido por Argentina (15,6 %), Australia (12,2 %), Canadá (11,7 %) y Nueva Zelanda (10,4 %).




¿Qué otras observaciones podemos hacer sobre esta información básica?  La historia económica mundial ha mostrado que a medida que los países se van desarrollando reducen la proporción de producción primaria en relación al PIB, pero no sólo producen manufacturas, sino que amplían fuertemente la producción de servicios.

Nótese, a modo de diagnóstico, que Argentina está “demasiado” industrializada. ¿A qué se debe ese afán por industrializar aun más la Argentina? La industria que supimos conseguir, como tituló a uno de sus libros un viejo profesor que tuve en la UBA, Jorge Schvarzer, jamás ha logrado exportar manufacturas. Ha sido una industria débil, caracterizada por un enorme proteccionismo, que ha creado puestos de trabajo y satisfecho el consumo local, y lo ha hecho –como es evidente- con productos de baja calidad y a un costo bastante superior al que los consumidores podrían haber adquirido en un marco de economía abierta.

Los defensores de esta industria manufacturera siempre reconocieron que su objetivo era el mercado local, pero enfatizan que la ventaja de su continuidad está representada en la creación y sostenimiento de millones de puestos de trabajo. ¡La alternativa sería un enorme desempleo!

Nuestra visión, sin embargo, muestra que sin esta débil industria esas personas ocuparían su tiempo en otros procesos más productivos, más eficientes y seguramente con mejores salarios que de hecho garantizaría la misma apertura económica. ¿Qué evita que esto ocurra hoy? La enorme presión tributaria que se requiere justamente para subsidiar el sostenimiento de esta débil industria. El alto nivel de economía informal es una muestra de estas consecuencias.

He titulado esta nota “des-industrializar la Argentina” con el objetivo de atraer la atención del lector. Pero no puedo afirmar a priori que la nueva estructura económica reducirá la producción de manufacturas. Esto es algo que los empresarios argentinos deben descubrir en el proceso, una vez que las reglas de juego que impone el Estado den lugar a la innovación y a la creatividad, reemplazando la planificación centralizada por una planificación des-centralizada, que sea más atenta a lo que el empresariado desea ofrecer, y los consumidores desean consumir.

La robotización está abriendo un nuevo debate por el grado de sustitución parcial o total que este proceso generará en los empleos formales que hoy conocemos. Este proceso se suma a la globalización y a la tercera revolución industrial que implicó la era digital. Argentina puede ocultarse detrás del proteccionismo para evitar una nueva revolución tecnológica, o puede abrirse a ella e intentar adaptarse. Nunca fue fácil para el hombre –si atendemos a la experiencia histórica- este proceso de adaptación a las nuevas tecnologías y a los nuevos empleos, pero tampoco fue una buena idea darle la espalda al cambio.

Necesitamos un poco de humildad en la dirigencia política para comprender que estos sucesos nos han superado a todos, y que el único orden que podemos alcanzar que sea consistente con una sociedad de hombres libres será descubierto en forma espontánea a través de su propia interacción. Los obstáculos gubernamentales, en forma de controles de precios y salarios, políticas arancelarias y para-arancelarias, regulaciones y subsidios, burocracia y corrupción sólo son palos en la rueda para la creatividad y la innovación. Debemos confiar en la función empresarial si queremos adaptarnos a este mundo volátil y de incertidumbre.

http://www.cronista.com/economiapolitica/Des-industrializar-la-Argentina-20170130-0066.html


Comentario:
Vuelvo a resaltar las perlitas del artículo:

"Desde 1930 Argentina abandonó el modelo agro-exportador y se propuso industrializar su economía. Dicen algunos historiadores que tal camino no fue elegido por los sucesivos gobiernos, sino que le fue impuesto desde afuera"

"el gobierno anterior castigó fuertemente al sector agroexportador con retenciones y el gobierno actual suspende esas políticas para alentar el desarrollo de las economías regionales"

"el exceso de industrialización que tiene la Argentina"

"Los obstáculos gubernamentales, en forma de controles de precios y salarios, políticas arancelarias y para-arancelarias, regulaciones y subsidios, burocracia y corrupción sólo son palos en la rueda para la creatividad y la innovación."


martes, 24 de enero de 2017

La utopía de la ciudad compartida

24 de enero de 2017.

Por: Alejandra Dandan.

Entrevista al arquitecto Jaime Sorín sobre el barrio de la Túpac Amaru en Jujuy.

“El barrio no sólo resuelve vivienda, resuelve la salud, la educación, el trabajo.”
(Imagen: Rafael Yohai).


El ex decano de la Facultad de Arquitectura (UBA) reflexiona sobre el Cantri, ciudad construida por la organización liderada por Milagro Sala, y lo define como una experiencia donde “la vivienda se trabajó como un problema integral de inclusión”.

“Si este gobierno lo entendiera, la experiencia del barrio de la Túpac le aportaría muchísimo, porque lo que hizo la organización fue hacer realidad los objetivos del milenio establecidos por la Unesco.” Jaime Sorín es arquitecto, ex decano de Arquitectura de la UBA, y en esta entrevista reflexiona sobre la ciudad construida por la organización que lidera Milagro Sala en el Alto Comedero: el Cantri de la Túpac Amaru, visitado por especialistas europeos –cuenta– que la vieron como posible modelo de ciudad poscapitalista. El entramado de casas con escuela, centro comunitario, centro de salud y parque acuático tiene como mirador el templo Kalasasaya, réplica del espacio sagrado de las comunidades aymara en Bolivia. Sorín está convencido de que ese punto en lo alto del valle también explica por qué fue posible hacer esa ciudad. “Al convertir un instrumento de política de vivienda en ‘otra’ política, que ponía el centro en la reivindicación de derechos sociales y económicos de sujetos hasta entonces estigmatizados por un ordenamiento jerárquico, étnico y social, la Túpac impuso el derecho a la ciudad como espacio socialmente compartido, introduciendo la posibilidad de construir una ciudad en la que todos tengan derecho a transformarla para vivir dignamente”, dice Sorín.

–¿Cuál fue su primera impresión en el barrio?

–Fue una sorpresa encontrar una estructura urbana nada común en barrios tradicionales de planes federales, pensados como barrios dormitorio. Pero lo segundo es que al entrar en el barrio no sólo ves una trama urbana, sino una estructura social que sostiene un proyecto de vida. Además de viviendas, hicieron fábricas, talleres que contribuían a la aparición de las casas. Pero al fondo encontrás el Parque de los Dinosaurios, por ejemplo, que es realmente impresionante porque nadie espera que en medio de un barrio exista un parque de diversiones para chicos, con actividades para familias, con espacios de sombras y quinchos. Luego, la enorme explanada de agua, que no tuvo profesionales que la piensan a través de geometrías. Y al subir al templo, lo que se ve desde arriba es notable, porque habla sobre todo de otra manera de mirar la vida, que no es la de los profesionales, ni del Estado. Desde allí, se ve el valle con los tanques de agua con imágenes de Túpac, el Che y Evita. Y luego están las frases que van apareciendo en las paredes. Cuando te metés en la textil –donde hay una disciplina de trabajo que envidiarían muchos talleres comerciales–, una pared tiene un enorme cartel que dice: campesino, el patrón no comerá más de tu pobreza. Todo es sumamente impactante, una ciudad hecha por desocupados, porque el Colegio de Arquitectos pasó honorarios muy elevados y tampoco hubo una universidad para articular el trabajo. La gente se autoformó.

–Recién habló del templo. ¿De que habla una ciudad cuando está atravesada por esa dimensión simbólica?

–El templo es el lugar desde donde se ve la ciudad. Pero también, el lugar para la celebración (NdR: del Inti Raymi, del día de la Pachamama, entre otras ceremonias). Ahí te dabas cuenta por qué se pudo hacer este barrio. Cuando ves la planimetría de un barrio hecho por el Estado, notás la mano profesional. En cambio, acá notás la mano de la vida. Te aparece la escuela. El centro social. El centro de salud. Esa escuela impresionante para quienes tienen capacidades diferentes. Y después, los lugares de trabajo. Creo fue lo que impactó muchísimo afuera, por lo que fue tomada como ejemplo por revistas europeas.

–Usted opuso este modelo a los barrios dormitorio y al paradigma del viviendismo, de pura construcción de metros cuadrados. ¿Hay otros modelos así?

–No. Desde los barrios construidos por los ingleses en adelante, tenés barrios dormitorio, algunos más integrados a la trama urbana, otros menos. En los últimos 30 años se hicieron, además, barrios afuera con lógica de operaciones inmobiliarias. Barrios en el conurbano y en el interior del país con viviendas a dos o tres kilómetros de los centros. Cuando la gente tiene un problema de salud, debe ir con urgencia a una ciudad. Lo mismo con la educación. Esto empezó a cambiar en los últimos años con el desarrollo de los centros de integración comunitaria.

–Cuando usted conoció el barrio, habló de construcción de ciudadanía.

–Es central. El que tiene un problema de vivienda no es el primer problema que tiene. Para llegar a un problema de vivienda es porque hay muchos problemas previos: un problema de trabajo, unido en general a problemas de salud y educación. El problema de vivienda es el último eslabón de una cadena de problemas de una persona que termina excluida. Por eso discutimos la idea de resolver el déficit habitacional a partir de la construcción de una casa. Por eso, la experiencia de la Túpac también es singular, porque la vivienda se trabajó como un problema integral de inclusión. Ahí se ve una apuesta a construir ciudadanía a través de la inclusión. El barrio no sólo resuelve vivienda, resuelve la salud, la educación, el trabajo. Cuando se junta todo eso, la persona se siente incluida como ciudadano. En ese sentido, creo que el barrio de la Túpac, a este Gobierno, si lo entendiera, le aportaría mucho porque lo que hizo la Túpac Amaru fue hacer realidad los objetivos del milenio, que fueron establecidos por la Unesco. Se trata de ocho puntos entre ellos, vivienda, salud, educación. No estaba el trabajo. El trabajo fue el punto 9 y lo incluyó el gobierno nacional en 2004, como “trabajo decente”. Los otros ocho están monitoreados por Naciones Unidas. Y la verdad es que el único barrio, la única obra, que puede tener una puntación positiva en todos estos años, dado que cumple con la totalidad de los objetivos, es ese barrio. Es decir, que incluso al Estado le sirvió mucho. Es cierto que también el Estado en la última década construyó mucho, pero con la lógica del viviendismo: hacer metros cuadrados.

–¿Los planes Procear?

–Todo es metro cuadrado. Sólo en 2009, cuando aparece el Programa de Integración Socio Comunitaria, se empieza a entender la necesidad de que los barrios contengan lógicas de integración. Se hicieron reuniones de los ministerios y tuvieron financiamiento luego de entender que con viviendas no se resolvía la emergencia habitacional. Que la emergencia no era solo poner un techo, sino integrar a poblaciones a lo que son los derechos ciudadanos. Desde 2009 en adelante, el financiamiento de la Túpac llegó en el marco de ese Plan que permitía pensar otro tipo de obras y habilitó la formación de cooperativas, porque las obras eran para cooperativas.

–En la Túpac cuentan que al comienzo no les creyeron que iban a hacerlo.

–Les dieron la primera obra pero les dijeron: ya sabemos que no lo van a hacer, pero les damos seis meses para intentarlo. Lo hicieron en cuatro. Ahí, el Gobierno notó que había una realidad distinta en Jujuy y continuaron. Esa es otra característica: se hizo con financiamiento del Estado pero sin intervención del Estado. Organizaron la producción con cuadrillas de trabajadores distintas al sistema privado para aprovechar mejor tiempo y recursos. Los ahorros producidos por esta administración comunitaria se reinvirtieron en otro tipo de obras.

–Entonces, ¿por qué la persecución?

–A las empresas no les conviene para nada todo esto. Les crea un problema, porque muestra que todo se puede resolver a menor costo y más rápido. A las burocracias estatales tampoco les conviene, porque les quita poder. Y a los agentes inmobiliarios tampoco. Uno de los problemas más grandes es el manejo de la tierra. Cuando las cooperativas se expanden, discuten también esto. Y evidentemente molestó a las empresas constructoras de Jujuy. La Túpac se quedó con una producción enorme.

https://www.pagina12.com.ar/15898-la-utopia-de-la-ciudad-compartida