domingo, 9 de diciembre de 2018

La crisis económica en los tres años de gobierno de Macri

Domingo 09 de Diciembre de 2018.

Será la primera vez desde la crisis de fin de siglo que el PBI se contrae dos años seguidos.




El gobierno de Mauricio Macri cumplirá su tercer año de gestión, en medio de la crisis económica más profunda desde e período 2001/2002. De acuerdo a las estimaciones de organismos internacionales, consultoras y economistas de diferentes capillas para el año 2019, el presidente se encamina a terminar el mandato con una economía al menos dos puntos más chica que la que encontró. El derrumbe es mayor cuando se mide en términos per cápita.

Será la primera vez desde la crisis de fin de siglo que la el PBI se contrae dos años seguidos. Desde finales de 2015, la inflación acumulada supera el 120%, la producción industrial cayó seis puntos porcentuales, el desempleo nacional volvió a la zona de dos dígitos, el salario real promedio cayó cerca de 10 puntos en tres años, la tasa de interés está en el podio del ránking mundial, se desplomó el consumo y se estancó la inversión. El déficit fiscal total se mantendrá el año próximo en 3 puntos del PBI por la creciente carga de la deuda y, producto de un enloquecido proceso de endeudamiento y una descontrolada fuga de capitales, el Estado nacional debió recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para no oficializar el default.

Aun cuando queda un año para mostrar alivio estadístico en algunos indicadores, a tres años de iniciado el gobierno, la política económica macrista exhibe un fracaso. Puede haber diferentes diagnósticos, pero no hay disonancia entre los especialistas más serios sobre este punto. Tampoco sobre la responsabilidad excluyente que le caben a sus propias decisiones en la dinámica que desembocó en la actual crisis.

El endeudamiento del Estado nacional superior a los 100 mil millones de dólares (al que se suman 50 mil millones de provincias y privados), combinado con una salida de divisas por un monto casi equivalente, alimentó el gatillo fácil que disparó la corrida cambiaria de este año. La descontrolada apertura de la cuenta capital y el estímulo oficial al carry trade en un contexto de retirada de los capitales en los mercados emergentes detonaron la bomba.

Hubo advertencias muchas, de propios y ajenos, que empezaron desde el mismo momento en que se decidió el levantamiento de las restricciones cambiarias, en diciembre de 2015.

Como se subrayo en su momento, el levantamiento del cepo no iba a tener efecto en la atracción de capitales sino que estaba destinado facilitar su salida. Fue lo que pasó, finalmente, al cabo de un breve festival de deuda y bicicleta financiera para inversores de corto plazo.

La pronosticada lluvia de inversiones no ocurrió. Los únicos proyectos de inversión directa se llevan o llevarán adelante en áreas cuya puesta en valor excede las decisiones del gobierno. Tal el caso de Vaca Muerta o los acuerdos con China, que se apoyan en marcos normativos y planes de acción anteriores a su gestión, sobre un potencial intrínseco.

La colección de fotos con líderes mundiales que el gobierno de Macri traduce, desde su primera participación en el Foro de Davos, como "regreso al mundo" no se traduce en negocios genuinos. El riesgo país sigue por las nubes, golpeado por la prevención que los inversores internacionales tienen sobre la economía argentina.

El blindaje financiero del FMI, acordado en dos pasos, muestra un respaldo político internacional, aunque más relacionado con el interés por encapsular una crisis que puede impactar más allá de la frontera, que en la confianza sobre la solvencia de la actual administración. De hecho, esas dudas fueron documentadas por el organismo multilateral durante la discusión del último pacto.

Los cercanos y abultados vencimientos de deuda correspondientes a ese salvataje, así como el fuerte salto en el ratio de deuda al 100% del PBI contribuyen a construir la pesada herencia que dejará el presidente. Sea a sí mismo o a otro. Más allá de lo que pase, el costo del experimento al que optó por someterse el electorado local en 2015 y 2017 es alto.

El programa del gobierno de los CEOs se reveló como un mero plan de saqueo y una paritaria de negocios cada vez más restringida a un puñado de empresas de los sectores de energía y finanzas. Un derrotero que esta altura ameritaría una mirada más relacionada con la valoración judicial que económica o política.

https://www.lacapital.com.ar/economia/la-crisis-economica-los-tres-anos-gobierno-macri-n1714644.html#_=_

miércoles, 5 de diciembre de 2018

CFK: que Diós y la Patria te lo demanden...

 TEXTO ADJUDICADO A MARCELO LONGOBARDI AUNQUE NO ENCONTRÉ FORMA DE CORROBORARLO. DE TODAS FORMAS ES UN INTERESANTE RESUMEN DEL PENSAMIENTO Y LA ARGUMENTACIÓN HABITUAL EN OPOSITORES AL GOBIERNO DE CFK.

3 de diciembre a las 21:04

Léelo son 10 minutos como mucho...

I M P E R D I B L E. Editorial de Marcelo Longobardi por radio Mitre



CFK: QUE DIOS Y LA PATRIA TE LO DEMANDEN...

Tuvimos 200 muertos ecn Cromañón en el 2004.

Tuvimos 52 muertos en el Sarmiento. Tuvimos 180 muertos en La Plata y Luján por las inundaciones.

Tuvimos 12 muertos en Tucumán en el 2013 por los saqueos, y tuvimos un Estado ausente y un Gobierno que festejó igual el día de la Democracia.

Tuvimos esos muertos y miles más... porque les recuerdo que la corrupción mata.

Tuvimos 7 precios distintos de dólar y un pueblo callado. No solo cerraron las importaciones de encendedores y pilas, sino que al cerrar la importación nunca midieron los insumos, prótesis, medicamentos ni repuestos, y nadie dijo nada.

Sacaron subsidios a la luz y el gas, pero estaba bien.

No podíamos ahorrar en dólares, pero estaba bien.

Nos quisieron convertir en Venezuela pero también estaba bien.

Construyeron rutas en el sur que llegan a la base de una montaña pero sin túnel, y nadie dijo nada.

Entregaron terrenos en Neuquén a china para que construya una base "científica"- militar, y tampoco nadie dijo nada.

Una embajadora K en Francia que no quiere dejar su cargo y no quiere retornar al país y nadie dice nada.

Nos dibujaban los precios del INDEC, la canasta familiar, la inflación, la devaluación, el costo de vida, la pobreza, la muerte infantil y la inseguridad, pero también estaba bien.

Te obligaron a sacar la tarjeta sube y de $0.75 subió de golpe a $3.00 el precio del colectivo, y eso también estuvo bien.

Si a Martín Báez, Rossi, y el abogado de Lázaro, los ves contando dólares del pueblo, y eso para algunos... es solo gente contando plata.

Uno de los planes de vivienda de Milagro Sala tenía final de obra, se cobró... pero nunca se inició, y eso también estuvo bien.

La valija de Antonini Wilson, los medicamentos para jubilados ya fallecidos en el PAMI, la sobre facturacion en los gastos de viajes de Cristina en el exterior, el faltante de municiones en fabricaciones militares, y adivinen... NADIE dijo NADA.

Tuvimos un fiscal muerto pero eso también estaba bien, El caso Skanka, Lázaro Baez, De Vido, Ciccone, Lorenzino que se quería ir, un vice presidente procesado que además decia vivir en una duna, Oyarbide que sobreseía, una ministra de economía que le encontraron guita en el baño, Pero eso también estaba bien.

Retuvo fondos x decretó a todas la provincias, y nadie dijo nada.

Pagaron 7 millones de pesos que concepto de intermediación para la reestructuración de la deuda de formosa a Alejandro Vandenbroele socio del vice... y adivinen qué? Tampoco pasó nada.

Estatizaron Aerolíneas pero metieron gente de la Cámpora, y eso también estaba bien.

Nos mintieron con YPF pero preferimos creer que es argentina y no del grupo Chevron, y eso también estuvo bien.

Nos persiguió la AFIP, tuvimos que hacer declaraciones juradas con compras superiores a los 1.000 pesos, pero todo estaba bárbaro!

Tuvimos a De Elía complicado con la causa AMIA, pero tuvimos que soportar que nos llamen OLIGARCAS y FACHOS.

Aníbal Fernández complicado con la efedrina, y el triple crimen de general Rodríguez, y nadie dijo nada.

Se llevaron los fondos de Santa Cruz que nadie sabe donde estan pero... adivina! Eso también estuvo bien.

Kristina incrementó su patrimonio un 900%, eso sí por ser una abogada exitosa en Santa Cruz. Pero claro, todo eso era culpa de los medios de comunicación.

Hoy los escuché exigir el 82% móvil -que les recuerdo Cristina VETÓ la ley, y eso también estuvo bien.

Escuelas que se caen a pedazos, hospitales desabastecidos, y eso también estaba bien.

Hermanos Paraguayos que cruzan la frontera por plata para votar en Formosa y Chaco, y eso tambien estaba bien.

Defienden a Milagros Sala, mal llamada militante social, que robó de la manera en que robó, y eso no importa, eso tambien lo ven bien.

Compramos vagones x 6 millones de dólares a España que no sirven... y nadie dijo nada.

Crearon "Fútbol para todos" que nos salió 6 mil millones de pesos entre 2009 y 2015, y eso también estuvo bien.

Después de todo esto, la verdad, no entiendo qué reclaman? A qué le hacen resistencia? Tanto duele no poder seguir viviendo del Estado? Apenas 2 años tiene este gobierno y ya exigen y exigen que todo el despilfarro de estos 12 años que causaron se solucione ya, pero va a llevar mucho tiempo pues el País quedo con las cajas de las Provincias y del ANSES vacías!!!!! Y agrego: Hebe de Bonafini se asocia a un parricida, el Gobierno la pone al frente de "Sueños Compartidos", desaparece plata... y no pasa nada.

Moreno saca de su bolsillo un revólver que deposita sobre un escritorio a modo de amenaza, y no pasa nada.

La agrupación "Vatayón Militante" es acompañada un par de veces por presos que tienen condena perpetua como el caso del ex de "Callejeros" por matar a su esposa, y no pasa nada.

Hay tanto más... lástima que no da ni el espacio ni el tiempo. Entiendan que antes no salían a las calles porque le endulzaban los bolsillos a los sindicalistas, no porque el trabajador estuviera bien! Entiendan que las marchas que se vieron y se hicieron durante el anterior gobierno fueron a causa de la inseguridad que había y todavía hay. Y sobre todo entiendan que si a este gobierno le va mal, nos va mal a TODOSSSSSS!!!! se redujeron un PBI, vaciaron Anses, y la plata de las afjp? nos trataron con prepotencia y con soberbia, nos mataron con el impuesto a las ganancias... Duelen los aumentos? Sí que duelen. Estamos pagando los "Sueños compartidos", "Los "milagros".. de Sala, Los "contar panes" en "la rosadita", los chistes de Jaime "jaimito", los "puestitos" en la administración pública, las "moneditas" de Cristóbal López, las habitaciones "colmadas" de los hoteles K, las "dunas" de Amadito, las pensiones a los "jóvenes idealistas", el traslado de don Colón y la llegada de doña Juana, los "muertos vivos " de PÁMI, el plan "qunitas ", los "bolsos" de Cristóbal Lopez, los "ahorros" de Florencia K, etc., etc.

Duele...? Sí que duele. Qué pretendíamos?? Seguir con la joda?? No seamos hipócritas...

Si todo esto, amigo KIRCHNERISTA, no te preocupó, no te pido que dejes de ser opositor, te pido que dejes de ser HIPÓCRITA!!!!

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Comentario:
Resulta penoso que haya compatriotas que coincidan con este cúmulo de disparates agresivos.


sábado, 13 de octubre de 2018

¿Y dónde están los dólares?

13 de octubre de 2018.

Por: Red Eco Alternativo.

Panorama económico.

Las exportadoras vinculadas a la producción primaria concentraron la mayor cantidad de dólares de las exportaciones, ratificando en números una estructura productiva primarizada.



Durante 2017, 15 grandes empresas exportaron por un total de casi 27.400 millones de dólares. Con un dólar de entonces a 20 pesos obtuvieron cerca de $ 548.000 millones. Con la devaluación de este año, que puso el dólar a un valor cercano a los $ 40, ese volumen de exportaciones se duplicó. Así, a estas empresas el gobierno de Cambiemos le transfirió una cantidad de dinero similar al recorte en el gasto público que le pide el Fondo Monetario Internacional.

Los datos de exportaciones que surgen del ranking publicado por la Revista Prensa Económica  son el puntapié inicial del análisis que realizó el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas para mostrar la salvaje transferencia de ingresos que provocó la devaluación y dónde están los dólares que “le faltan” al país y que se le piden al FMI.

El informe del IPPyP muestra que 10 del total de esas 15 son cerealeras, empresas que además ocupan los 6 primeros puestos en el ranking de exportadoras (Cargill, Cofco, Bunge, Deheza, LDC Argentina y Vicentín). Hay además una aceitera (Molinos), dos automotrices (Toyota y Volkswagen) y una elaboradora de aluminio (Aluar).

Como se ve, las exportadoras vinculadas a la producción primaria concentraron la mayor cantidad de dólares de las exportaciones, ratificando en números una estructura productiva primarizada.

Los más de $ 500.000 millones que les regaló la devaluación representan, dice el informe, “una brutal y regresiva transferencia de ingresos desde la mayor parte de la sociedad a los exportadores. Es decir, el gobierno propone sacrificar obra pública, reducir salarios y personal del Estado, continuar con los tarifazos y la recesión, en suma pagar deuda ampliando la desigualdad”. Y agrega que “estableciendo una retención del 50% sobre cada dólar exportado por estas 15 empresas, esto permitiría alcanzar el tan mentado déficit 0 con una más equitativa distribución del ingreso. Sin sacrificar el presupuesto de salud, obra pública, educación, universidad”.

“En el marco de una situación que exhibe inocultables ganadores, la decisión oficial de establecer retenciones de 3 y 4 pesos del conjunto de los exportadores es francamente lamentable. Mientras a los ciudadanos de a pie se les dolarizan las tarifas de los servicios públicos, a los exportadores que cobran un dólar muy alto, se les pesifican las retenciones. Impresentable”, afirma el economista Claudio Lozano en otro informe del IPPyP, continuidad del anterior.

“Del mismo modo que en relación al déficit fiscal se pueden proponer alternativas, también pueden plantearse alternativas en relación al déficit que en materia de divisas tiene nuestro país. El análisis de los actores que intervienen en el comercio exterior argentino permite detectar la existencia de 50 empresas que a lo largo de la última década y media exhiben saldos en divisas superavitarios que son tres, cuatro o cinco veces el saldo comercial del país. Es más, mantienen un brutal saldo favorable aun cuando el saldo comercial del país es negativo”, detalla.

Si bien los datos disponibles son del año 2015, en ellos se lee que 50 empresas exportaron en ese año un total de 33.460 millones de dólares e importaron 2.170. O sea que obtuvieron un saldo comercial positivo de u$s 31.290 millones, en el mismo año en el que la economía presentó un déficit comercial de u$s 3.420 millones. De este total, el 70% está concentrado en sólo 12 empresas: Cargill, Bunge, Dreyfus, Toyota, Nidera, Vicentin, Ford, Noble, Molinos, Pan American Energy, Oleaginosa Moreno y Asociación de Coop. Argentina. Claramente allí están los dólares que faltan. “Empresas que operan en el país, que en muchos casos tienen deudas pendientes de carácter impositivo con el Estado, que en algunos casos fueron tomadoras de deuda en tiempos de Martínez de Hoz, realizaron formidables ganancias financieras para luego traspasarle la deuda al Estado, que fueron beneficiarias del blanqueo y que incluso se han transformado en acreedores del Estado argentino. Empresas que seguramente hoy, en un nuevo contexto de saldo comercial negativo, deben disponer de un excedente en divisas de magnitud”, afirma Lozano.

“En la Argentina (pese a la existencia de desequilibrios productivos ciertos) no es que no tengamos dólares, sino que no tenemos un adecuado control público de las divisas que generamos. La desregulación en el ingreso y egreso de capitales, la existencia de regímenes que permiten que los exportadores no ingresen las divisas al país, la ausencia de plazos para liquidar los dólares de exportación, y la ausencia de controles públicos sustituidos por las declaraciones juradas de las empresas, propician un escenario proclive a que el Estado argentino maneje muchos menos dólares que los que estaríamos en condiciones de disponer”, agrega el economista.

Es que mientras se cierra un acuerdo con el FMI que nos endeuda en u$s 57.100 a tres años, se fugaron del país 56.000 millones de pesos en poco más de dos.

“Queda claro en la coyuntura el beneficio para especuladores, acreedores externos, la banca, empresas privatizadas extranjerizadas de servicios públicos, las petroleras, el gran “campo” y los grandes exportadores. Es algo que se expresa en el 74% de interés que aprovechan los bancos por la política de restricción monetaria del BCRA, afectando cualquier propósito de financiamiento productivo. Del mismo modo operan petroleras y privatizadas que dolarizaron sus precios a costa del conjunto social, o aquellos tributarios del alza del tipo de cambio, para especulación o exportación”, afirma Julio Gambina en su artículo Macri: ¿fracaso de la política económica?

Todos estos son los sectores que se han beneficiado, y lo siguen haciendo, de la suba 100% del dólar, quienes además son los beneficiarios de las medidas económicas que tomó el gobierno de Macri desde que asumió.

https://www.elciudadanoweb.com/y-donde-estan-los-dolares/


domingo, 23 de septiembre de 2018

El límite de la tolerancia

23/09/18.

Por: Leo Ricciardino.



Si algo hay que reconocerle a este gobierno es su decisión. El aire triunfal que es capaz de encontrar aún en medio de la catástrofe que su misma gestión le ha infligido a la Argentina. Están convencidos y eso no es poco para un espacio político. Por eso el presidente señala ahora que quizás no son los mejores (como ellos mismos se autodenominaron) pero sí tienen buenas intenciones. Las encuestas no dicen lo mismo: El 60% de los argentinos cree que Mauricio Macri no se preocupa en serio por los pobres. Casi el 80% considera que la economía está en un estado calamitoso y cerca del 70% opina que este gobierno no podrá sacar al país del atolladero en el que lo ha metido. Sin embargo, el viernes pasado ya se difundieron algunos sondeos de opinión pública que marcaban una tenue recuperación de la imagen presidencial tras la cotización estable del dólar.

El debate estéril sobre si “no saben que hacer” versus “saben muy bien lo que quieren hacer y lo están logrando”; carece de utilidad política y práctica. La oposición debe afinar su agenda y volver a enamorar a la población, es lo que marca el manual de la política. Sólo la disconformidad con el gobierno anterior sostiene a Macri en el poder. Eso más el apoyo externo que crece a medida que se deterioran los regímenes neoliberales en América Latina.

Una parte de la población, y no sólo el núcleo duro de Cambiemos, no se resigna a bajarle la persiana a este gobierno porque aún no puede visualizar lo que viene. Lo único que se ve ya estuvo y hay una buena parte que no quiere que ese escenario vuelva. Otra importante porción sueña con el regreso. Pero no alcanza.

Todo es horroroso. La situación económica, el retroceso en todos los derechos, el desempleo, el desfinanciamiento de la salud y la educación, la represión a la protesta social y la persecución política. Pero hay una sola forma de parar todo y es ganando la próxima elección. En eso deben estar trabajando las fuerzas políticas que quieren transformarse en una alternativa.

Con el apoyo del FMI y los Estados Unidos, Macri pudo tranquilizar a los mercados. Pero los argentinos son los que siguen intranquilos, la economía real es la que ahora entrará en disputa en manos de un gobierno que ha llevado al límite de la tolerancia a este país.

https://www.rosarioplus.com/opinion/El-limite-de-la-tolerancia-20180922-0010.html

viernes, 31 de agosto de 2018

La falacia del "récord histórico" en la cotización del dólar

viernes 31 de Agosto de 2018.

Por Marcelo A. Saleme Murad.- *



En éstos días estamos asistiendo a una verdadera corrida periodística, que acompaña a la devaluación del tipo de cambio. Todos los programas de TV, aún los culinarios, comentan "el aumento del dólar". Pero mucho más extraño resulta escuchar hablar de "récord histórico" en la cotización de la divisa estadounidense. Es evidente que la "historia" para los que así denominan la actual situación, comenzó el 1 de enero de 2016. También resulta evidente que el Gobierno tiene una política económica no explícita en relación al tipo de cambio, que al no ser aclarada al mercado, produce todo tipo de inquietudes, temores, y sobre todo, especulaciones.

El dólar es el tema tabú de los argentinos. Nuestra moneda real es el dólar, no el peso. Todos, absolutamente todos los argentinos, calculan sus ingresos en dólares (aunque lógicamente no los reciban en ésa moneda). Lamentablemente, nuestro signo nacional no existe más; es sólo una referencia colateral que sólo sirve para "hacer los mandados". Nuestra soberanía monetaria es un lejano recuerdo, perdido en el tiempo por la ineptitud, avaricia, corrupción y populismo de nuestros sucesivos gobiernos.

Volviendo al tema de la "historia", antes de hablar de qué record estamos batiendo hoy, basta con revisar las devaluaciones y cotizaciones anteriores de la moneda estadounidense, y veremos que nada hay de "récord" ni de novedad.

Es necesario que sólo hablemos de datos, y no de política económica. Es decir, no juzgo aquí la actual política económica ni fiscal. Veamos.

Si tomamos nuestro signo peso desde 1916, (antes también hubo devaluaciones y la convertibilidad de Pellegrini, pero no iremos tan atrás) podemos observar los siguientes datos:

1.- En el primer Gobierno de Hipólito Irigoyen, un dólar costaba 2 pesos moneda nacional.

2.- En el comienzo del primer Gobierno de Perón (1945), un dólar costaba 4 pesos moneda nacional, es decir, el dólar se había apreciado un 100% en 21 años.

3.- Al final del primer Gobierno de Perón (1955), el dólar costaba 29 pesos, es decir, la divisa norteamericana se había revaluado la friolera del 725% desde el comienzo (10 años), y el doble de ése porcentaje desde que el Peso fue creado.

4.- Al comienzo del Gobierno de Arturo Illia (1963), el dólar costaba 138 pesos, y al final de su mandato (1966), costaba 238 pesos moneda nacional.

5.- Al comienzo del gobierno militar de Lanusse (1971), el dólar ya costaba 434 pesos moneda nacional, es decir se devaluó 21.700% en 50 años.

6.- Por su parte, María Estela Martínez de Perón asume su gobierno en 1974 con un dólar de 1.575 pesos moneda nacional, y al finalizar, en 1976, la moneda estadounidense cotizaba a 32.500 pesos moneda nacional.

7.- El Gobierno Militar (Videla - Viola - Galtieri - Bignone), entrega el poder a Alfonsín en 1983, con un tipo de cambio de u$s1 = $ 680.000.000 moneda nacional.

8.- Alfonsín, por su parte, entrega el poder a Menem en 1988 con un dólar que equivalía a doscientos diez mil millones de Pesos Moneda Nacional.

9.- Al momento en que el Gobierno de Menem instauró la Convertibilidad del Austral (1992), un dólar estadounidense valía 10 billones (millones de millones) de pesos de 1916. Menem terminó sus dos gobiernos con el mismo valor.

10.- Eduardo Duhalde llevó el Dólar de $ 1 a $ 4, es decir, una revaluación del Dólar del 400%. Comparado con el Peso de 1916, un dólar valía 40 billones de pesos moneda nacional.

11.- Al comienzo del gobierno de los Kirchner, ya hecha la devaluación por Duhalde en su año de gobierno, el dólar se había estabilizado alrededor de $3 (moneda de 1991), o sea, 30 billones de pesos moneda nacional de 1916; pero al final del gobierno de Cristina de Kirchner, el dólar real, valía 150 billones de pesos moneda nacional. Es decir, una revaluación del dólar del 500% en doce años; contando con que en el medio de ésos tres gobiernos kirchneristas, más precisamente a partir de 2008, el dólar sufrió una de las peores devaluaciones de su historia.

Así entonces, el actual gobierno recibe un tipo de cambio de u$s1 = 150.000.000.000.000 Pesos Moneda Nacional. ¿Vamos a hablar de récords históricos?

Destaco que hubo varios períodos en que se quitaron varios ceros a la moneda nacional, para poder contabilizarla. Períodos en los que se confiscaron los depósitos bancarios, se cambió el dinero efectivo depositado por bonos, se prohibió retirar el dinero de los bancos, se reemplazaron dólares depositados por pesos, y todo tipo de tropelías destinadas a evitar que el dólar se siguiera revaluando. Todas fracasaron. La divisa nacional se llamó sucesivamente "Peso", "Peso Ley", "Peso Argentino", "Austral", y nuevamente "Peso", con el fin de acostumbrar a la población a la conversión (léase, a la quita de ceros).

Y estamos hablando de una cotización contra un dólar que en cien años se vino devaluando también, que abandonó el patrón oro, y sufrió todo tipo de devaluaciones reales, aunque no nominales. Así entonces, las inflaciones combinadas directamente ni se pueden calcular

Por ello, al batir el parche con lo de "récord histórico" y hacer referencia a la historia, al gritar "incendio" y llamar a los botes, es necesario que digamos que la historia no comenzó con el gobierno de Cambiemos, y analicemos la Historia con un mínimo de seriedad.

(*) Abogado - Especialista en Asesoramiento de Empresas y en Derecho Tributario.

http://www.ambito.com/932329-la-falacia-del-record-historico-en-la-cotizacion-del-dolar


domingo, 19 de agosto de 2018

Nueva deuda, vieja escuela: “Es una bomba de tiempo”

19 de agosto de 2018.

Por: Guillermo Correa.

Un informe de economistas locales advierte que en dos años y medio todo lo que se pidió se gastó en una fiesta especulativa. Analiza el ciclo que desembocó en la corrida y el regreso al FMI.



A pocos meses de cumplir, en diciembre próximo, las tres cuartas partes de su gestión de cuatro años, el gobierno nacional todavía apela a hablar de la herencia recibida para avalar decisiones en materia económica. Una de las últimas veces que el argumento se utilizó, surgió como contrapeso de la apuesta más fuerte de la Casa Rosada: el retorno al Fondo Monetario Internacional. “Éste es el camino que nos va a permitir superar problemas que no solo heredamos del gobierno anterior, sino desde hace 70 años”, proclamó entonces, en mayo pasado, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, al confirmar el inicio de unas negociaciones cuyas consecuencias trascenderán el período de gobierno de Cambiemos e incluso puede que la propia existencia física del jefe de ministros. Y no sólo por el bono que se había lanzado 11 meses antes, pagadero a 100 años de plazo. En lo que va de la gestión de Cambiemos el gobierno emitió deuda a 2019, 2020, 2021 –año con granada: a mitad del próximo gobierno vence el préstamo con el Fondo–, 2023, 2025, 2026 y más. Sólo en el primer mes de 2018 se contrajeron 9.000 millones de dólares de nueva deuda, una parte a 5 años (1.750 millones), otra a 10 años (4.250 millones) y 3.000 millones a 30 años. Este último tramo es pagadero para el cumpleaños número 99 de Mauricio Macri.

“Son los datos que publica el gobierno, pero no se están emitiendo los informes. Suben las publicaciones de prensa, los datos sueltos, pero desde el año pasado no se emite un informe de la deuda”, advirtió el economista Daniel Guida, miembro de la Fundación Pueblos del Sur y uno de los autores, junto a Esteban Guida y a Marina Álvarez, del “Informe sobre la deuda pública argentina”. Se trata de un trabajo que compila y analiza lo que el gobierno está haciendo en los hechos, un nuevo ciclo de endeudamiento que no encontró límites todavía pero que ya está condicionando y acotando el margen de acción en política economía de las futuras gestiones, sean del signo político que sean, incluido el propio.

“Nosotros nos tomamos el trabajo de hacer el seguimiento diario de las publicaciones y cerramos al 30 de junio con un informe sobre el endeudamiento. Son datos oficiales, pero de elaboración propia. Todos los gobiernos siempre tienen algún rezago, pero ahora se da mucho más”, advirtió el investigador.

El trabajo de los Guida, padre e hijo, y Álvarez, se publicó en fecha reciente y coincidió con la reaparición, por ahora escasa, de un término que remite a casi dos décadas y de ahí para atrás: “waiver” (dispensa) en algunos medios de información económica. Remite directamente a la negociación con el FMI, que acabó en unos de sus célebres stand by, a 3 años por 50.000 millones de dólares, e implica la suposición de que la Argentina no podrá hacer frente al compromiso, iniciando otro nuevo ciclo de refinanciaciones. “La deuda es una bomba de tiempo. No está pensada para cancelarla. Si uno ve los vencimientos de capital, nunca se pensó que se iba a pagar, y los que financian tampoco quieren. Quieren cobrar intereses y condicionar políticas”, resume Guida.

Planteado así, a contramarcha de su propio discurso, el gobierno nacional dilapidó la herencia recibida que tanto cuestiona, y que se había caracterizado por una fuerte reducción de stocks de deuda en relación con el producto interno bruto, vía el pago total al FMI y los dos canjes a la baja en 2005 y 2010.

A diciembre de 2015, el traspaso de gobierno se hizo con una estrategia de resistencia legal vía litigio frente a los bonistas que no ingresaron a los canjes –que venía soportando derrotas en los tribunales de Nueva York– y negociaciones avanzadas con el Club de París, el último de los acreedores institucionales que tenía la Argentina. El nuevo gobierno de entonces tomó el camino diametralmente opuesto: pagó con artificial urgencia a los holdouts y de inmediato comenzó a contraer nueva deuda.

A pesar de que desde su inicio la gestión de Macri se refirió a la herencia recibida como una pesada carga, la propaganda exterior de entonces hacía hincapié en lo contrario: según documentos oficiales reflejados en notas periodísticas el paper “Argentina: land of opportunities” (Argentina: tierra de oportunidades) resaltaba que el país contaba con “una economía robusta”, con “menos del 6 por ciento de desocupación” y destacaba la “baja relación deuda/PBI, del 13 por ciento”.

Aunque se refería a la deuda externa y no a la deuda bruta total (la primera había tenido su piso en 2012 al caer al 11,2% sobre el PBI y la segunda en 2011, con una reducción al 38,9% del PBI), nada de eso existe hoy. El trabajo de los Guida y de Álvarez ubica el ratio de deuda pública bruta contraída por el Estado nacional en el 87,9% del PBI (al 30 de junio de 2018) con un aumento de 30,8 puntos respecto del último registro (57,1 a diciembre de 2017). Y la deuda externa (empréstitos del exterior) al mismo plazo en el 37,4% del PBI, un 14,3% desde el último registro de 2017.

El marcado contraste se explica, según el informe, en una medida por el crecimiento del peso de la deuda sobre el PBI por los saltos del dólar: “El aumento del tipo de cambio generó que el PIB en dólares pase de 562.400 millones al 31 de diciembre de 2018 a 414.940 millones al 31 de marzo de 2018”, destaca. Y en otra por el aumento mismo de la deuda, que se acentuó a nivel de catapulta durante este año.

“El stock de deuda del Estado nacional aumentó alrededor de 43.767,3 millones de dólares en el primer semestre de 2018. El 60% de las emisiones están en manos de residentes extranjeros, y el resto en acreedores nacionales”, resaltan los autores del Informe.

“El hecho se agravaría todavía más si la Argentina recibiera el resto del préstamo preacordado con el FMI. En el caso en que la deuda pública bruta del Estado nacional ascendiera a 405.352 millones de dólares, el peso de la deuda representaría prácticamente el 100 por ciento del PBI”, advierten con gravedad los economistas Guida y Álvarez.

Pero eso no es todo: otra de las características del nuevo ciclo de endeudamiento es el aumento de la incidencia de privados y organismos financieros en el total. A diciembre de 2015, según marcan los investigadores, casi el 60% (57,2%) de la deuda pública bruta se adeudaba a agencias del Estado, el 12,1% a organismos y menos de un tercio, el 30,7% a entes o financistas privados. Ahora estos últimos dominan la mitad de la deuda: 49,5%; en tanto que el 12,7% tiene por acreedores a organismos externos. Con proporciones invertidas, al 30 de junio sólo el 37,8% de las acreencias están en manos de organismos públicos nacionales.

También sobre este punto, el empréstito del FMI oscurece el panorama. Para los economistas de la Fundación Pueblos del Sur al concretarse el desembolso el stock de deuda pública externa treparía a 195.700 millones de dólares, “cifra que representaría alrededor del 47 por ciento del producto interno bruto”, lo que hará a la deuda más insustentable y a la economía nacional más vulnerable.

El resultado político y social de la dirección emprendida difícilmente pueda ser otro que el que caracterizó a otros gobiernos en la historia, y que originalmente anunció en 1877 el entonces presidente Nicolás Avellaneda para los argentinos de su tiempo: “Economizarán sobre su hambre y sobre su sed para responder en una situación suprema a los compromisos de nuestra fe en los mercados extranjeros”.

Pero ni siquiera así, ni aun decretando hambre para hoy con algunas migas para mañana, el gobierno puede mostrar una luz al final del túnel. “A partir de 2010-2011, Argentina empezó a tener déficit externo comercial. Un problema fiscal agravado por la crisis internacional y porque la economía nacional no estaba configurada para seguir siendo competitiva. El gobierno anterior lo financió con gasto. Hubo déficit, sí, pero se hizo para sostener empleo. Es algo que hacen todos los países, pero no puede ser una política a largo plazo. Macri busca revertir el desequilibrio externo con una apertura total para sostener la industria competitiva. Hizo el ajuste por la producción y el trabajo, pero no en los inversores, que podían entrar y salir con la plata cuando querían. Así agudizó los desequilibrios, agravó, el déficit externo, agravó el déficit fiscal y le agregó el déficit cuasi fiscal del Banco Central con las lebacs. El Banco Central tomó deuda a cortísimo plazo para un control de la inflación que fracasó y sirvió para que los bancos se llenaran de plata y para promover este desequilibrio cambiario”, cuestiona Guida hijo, crítico de la gestión anterior, pero superlativamente más de la presente.

Es que para el economista, no hay duda de que el gobierno armó una trampa y se metió decididamente en ella. Lejos de la “tormenta” que Macri admitió minimizando la situación y atribuyéndola a factores externos, la situación es bien criolla: “Cuando los agentes económicos vieron que no había dólares suficientes para salir, para refugiare en moneda dura, comienza la corrida. Después de dos años y medio de especulación, todos empiezan a mirar dónde estaba el margen para llevarse: marzo tuvo el primer gran déficit de cuenta corriente, y la corrida empezó cuando se dieron cuenta de que no iba a proveer los dólares suficientes. La desconfianza no es política sobre el gobierno, es económica sobre el sistema”, sintetizó Guida.

—¿Y hay salida?

—Enfocar los recursos del país en beneficio de los argentinos. En cómo el país puede vender al resto del mundo productos a precios competitivos y comprar lo que no tiene. Reprimarizando la economía y sobre la base de la especulación financiara no se genera trabajo y el país se hace más vulnerable. Ganar en competitividad: no se usó un solo dólar de deuda nueva para eso, para invertir en infraestructura, energía, caminos, educación. Se financió el desequilibrio externo, una fiesta con deuda. A lo mejor la salida no será como se pensaba la década del 60, con acería, industria automotriz. Pero Argentina tiene grandes oportunidades en energías sustentables, biotecnología, turismo, industria cultural, satélites. Hay capacidad para eso, pero siempre pensando en que la gente tiene que trabajar, que hay que ocupar el territorio, recomprar las empresas extranjerizadas: la economía tiene que responder a un interés nacional. Cualquier escenario de salida va a ser costoso. El problema es que este gobierno quiere que el costo lo paguen los más humildes.

Las claves

El Informe de la Deuda Pública Argentina de la Fundación Pueblos del Sur advierte que al pasado 30 de junio la Argentina alcanzó un nuevo récord histórico de endeudamiento: 364.702 millones de dólares de deuda pública bruta (el total que debe el Estado nacional) de los cuales 155.053 millones se deben al exterior (deuda pública externa).

Sólo en el primer semestre de 2018 el gobierno contrajo 43.767,3 millones de dólares de nueva deuda.

Desde diciembre de 2015, cuando asumió, el gobierno emitió 124.037 millones de dólares de deuda.

La deuda externa creció un 144% en sólo dos años y medio: el gobierno “heredó” 63.580 millones de dólares y pidió 91.473 millones.

En diciembre de 2015 la deuda de corto plazo era de 14.940 millones de dólares. El pasado 30 de junio alcanzó los 44.401 millones.

La deuda se ubicó en el corte del informe en el 87,9% del PBI, 30 puntos más que a fines del año pasado.

En 2015 la deuda duplicaba las exportaciones (212,6%). A mitad de este año las cuadruplicaba (431,1%).

El endeudamiento compulsivo de la gestión de Cambiemos no impulsó el potencial exportador ni el desarrollo. En cambio financió la fuga de capitales: 70.070 millones de dólares en dos años y medio.

https://www.elciudadanoweb.com/nueva-deuda-vieja-escuela-es-una-bomba-de-tiempo/


domingo, 1 de julio de 2018

Paro, despidos y represión: una crisis que se generaliza

Domingo 01 de Julio de 2018.

La respuesta de Macri a la contundente medida de fuerza en todo el país fue el brutal despido masivo de trabajadores en la agencia de noticias Télam y el apaleo feroz que uno de sus virreyes provinciales propinó a los docentes de Chubut.

Los aceiteros y la comunidad de Villa gobernador Gálvez reclamó por los despidos en Cargill. Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital.


"El gobierno no va a retroceder, por eso hay que enfrentarlo con más fuerza, unidad y organización". La advertencia de Sonia Alesso, secretaria general de Ctera frente a la multitudinaria movillización que coronó el paro nacional del lunes en Rosario, reveló rápidamente toda su precisión. La respuesta del presidente Mauricio Macri a la contundente medida de fuerza en todo el país fue el brutal despido masivo de trabajadores en la agencia de noticias Télam y el apaleo feroz que uno de sus virreyes provinciales propinó a los docentes de Chubut.

La naturaleza del gobierno nacional, los intereses que representa y el aislamiento político, parece conducirlo a redoblar la apuesta para convencer al "aliado de última instancia" que sumó Cambiemos para atravesar la crisis: el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Mientras rifa en el mercado los dólares del organismo monetario internacional, Macri despliega su fuerza de choque como garantía de llevar a las últimas consecuencias su programa de reducir el salario real, asegurar la fuga de capitales y desmontar el poder de control y regulación del Estado.

La verdad es que esos puntos del examen los está cumpliendo. El último dato del desempleo reveló un fuerte deterioro del mercado laboral respecto de fines del año pasado. Ese deterioro del mercado laboral, acompañado por la disparada inflacionaria, tuvo un efecto demoledor en la caída del salario real: 20% medido en dólares. Un reciente informe de Idesa lo resume: 1.285 dólares en 2015 contra 900 dólares de mayo, en términos promedio. La libertad para fugar capitales, a través del desmantelamiento de las regulaciones estatales, y el endeudamiento público para financiarla, completaron el formulario de los objetivos de política económica. En mayo, el balance cambiario volvió a mostrar atesoramiento récord, mientras que la balanza de pagos del primer trimestre exhibió un aumento sustancial de la deuda y déficit récord de cuenta corriente: 9 mil millones de dólares.

La proyección anual de este último dato asusta. El ajuste no corrige desequilibrios sino que los agrava. El Fondo es la última carta para atenderlo, toda vez que la falla del modelo imaginado por los estrategas oficialistas está en el compromiso político de sus aliados. Las corporaciones del agro elevaron su protesta contra la posibilidad de moderar el ritmo de baja de las retenciones. Incluso con arengas que contradicen la propia ideología económica: "Que traiga la plata que tiene afuera", le espetó el jefe de CRA al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Los colegas de Luis Caputo y del equipo de traders que tomó el Banco Central se muestran dispuestos a llevarse hasta el último dólar que prestó el Fondo. Tras un breve período de calma, y a pesar del festival de bonos y letras que ofreció a tasas récord, el dólar trepó a mitad de semana y la autoridad monetaria debió ampliar las licitaciones diarias de divisas. La palmada del Morgan Stanley ascendiendo a la economía argentina a la categoría de mercado emergente duró poco: la Bolsa se derrumbó, la divisas subió, el gobierno pagó tasas récord por las nuevas Letes y el riesgo país está en su nivel máximo desde 2015.

La inestabilidad cambiaria y también financiera se siente en la economía real y el propio Indec comienza a poner en números la experiencia que desde hace tiempo se vive en la calle. La actividad económica cortó en abril su racha de recuperación, de por sí basada en débiles fundamentos, las estimaciones privadas acusaron caídas en la industria, la construcción se frenó por la obra pública y la propia autoridad monetaria reconoció, al mantener intacta la tasa de política monetaria,que la inflación acelera. Todas estas variables conspiran contra la fantasía ideológica de equilibrar el modelo económico por vía de un ajuste. Más bien, como quedó demostrado históricamente, la política económica que ensaya el gobierno profundiza los desequilibrios.

En este contexto, no fue extraña la contundencia del tercer paro general de la CGT. Fue clave, además del activismo que acompaña la protesta social desde hace años, el compromiso que esta vez tuvieron organizaciones sindicales que hasta ahora le habían esquivado a la jeringa. Una muestra de que, al menos en esta coyuntura, el núcleo del universo político del presidente, está en proceso expulsivo. Un escenario que eleva los riesgos de virulencia en la respuesta oficial.

https://www.lacapital.com.ar/economia/paro-despidos-y-represion-una-crisis-que-se-generaliza-n1633658.html