domingo, 27 de agosto de 2017

Gianfrancamente hablando

27 de agosto de 2017.

Por: Horacio Verbitsky.

Exclusivo Macrì, Peña Braun, Caputo y Mindlin blanquean.

Gianfranco Macrì, Marcos Peña Braun, Marcelo Mindlin, Nicky Caputo, Pablo Clusellas.


Un hermano de Macrì, un primo de Peña Braun, el hermano de la vida Nicky Caputo, el alegado comprador de la empresa familiar, Marcelo Mindlin, un cuñado de Clusellas blanquearon 132 millones de dólares. Gianfranco Macrì blanqueó cinco veces más de lo que declaró Maurizio. El fiscal investiga la omisión maliciosa en la declaración jurada presidencial. La burda respuesta de un mercenario a la investigación sobre los bienes presidenciales.

Familiares, amigos y asociados del presidente, de su jefe de gabinete y de su secretario Legal y Técnico ocupan lugares destacados en la lista de personas que se acogieron al blanqueo de bienes no declarados. Entre ellos figuran el hermano y socio presidencial, Gianfranco Macrì, el primo del jefe de gabinete de ministros, Alejandro Jaime Peña Braun; el socio y amigo de Macrì, Nicolás Caputo; el emprendedor Marcelo Mindlin, quien el mes pasado anunció que compraba la constructora de la familia presidencial, hasta entonces en manos del primo Ángelo Testaferra y un cuñado del secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Pablo Clusellas Zorraquín.

A la cabeza de esa nómina de allegados figura Mindlin, quien blanqueó bienes por 770 millones de pesos, equivalentes a 44 millones de dólares, una suma homóloga a la que trascendió que habría pagado por la constructora de los Macrì: entre 40 y 50 millones. Lo sigue Gianfranco Macrì, con 622 millones de pesos, o 35,5 millones de dólares. Gianfranco integra los directorios de varias empresas familiares. Nicky Caputo, a quien Macrì describe como hermano de la vida, socio en la primera empresa que inició aparte del holding familiar (Mirgor, fabricante de aire acondicionado para automotores), testigo de su última boda y asesor de facto de la presidencia, blanqueó 465 millones de pesos, o 26,5 millones de dólares. La fortuna de Caputo creció como contratista de obras públicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante el gobierno de Macrì y de la Nación desde que asumió la presidencia (con otra empresa que no lleva su nombre, para simular que se cumple la promesa de ambos de que no volvería a contratar con el Estado. Intentaron engañar a la aliada revoltosa Elisa Carrió, que exigió excluir a los contratistas del blanqueo, pero no les preocupó que los viera toda la sociedad, que es más incrédula). Alejandro Jaime Peña Braun, primo del jefe de gabinete, blanqueó 109 millones de pesos, o 6,2 millones de dólares. El secretario Legal y Técnico de la presidencia, Pablo Clusellas Zorraquín, es una pieza fundamental del universo macrista. Compañero de Macrì desde la primaria, abogado y directivo de SOCMA, no sólo es el último filtro antes de la firma presidencial. También fue quien organizó el fideicomiso opaco, a cuyo frente quedó José María Fernández Ferrari, el socio del escribano general del gobierno, Carlos D’Alessio, quien renunció a ese cargo para ocultar el conflicto de intereses. Clusellas Zorraquín tiene cinco hermanos. La mayor,  Susana, está casada con Manuel Lucio Torino Ortíz, quien blanqueó 353 millones de pesos, equivalentes a 20,1 millones de dólares. Además, Pablo Clusellas Zorraquín es revisor de cuentas del Buenos Aires Golf Club, que preside Gianfranco Macrì.



Estos 2319 millones de pesos, o 132,5 millones de dólares, pueden parecer una suma exigua, comparada con los 116.000 millones de dólares que blanquearon 254.700 CUITs distintos, de acuerdo con los datos oficiales divulgados por el ministro Nicolás Dujovne y el recaudador Alberto Abad, de los cuales 96% corresponden a personas físicas y 4% a personas jurídicas. Pero adquieren otra dimensión si se recuerda que Maurizio Macrì declaró bienes por 82,6 millones de pesos, más otros 44 en el fideicomiso, en total 126,6. Es decir que su hermano golfer blanqueó cinco veces más. Esto ratifica la conocida práctica de la familia presidencial, que ha sido un actor destacado en la constitución de sociedades offshore y la fuga de capitales. La declaración jurada de Marcos Peña Braun es la más modesta del gabinete, con 600.000 pesos, pero su primo blanqueó 181 veces más. En el imprescindible libro recién editado por el economista y doctor en historia Eduardo Basualdo (“Endeudar y fugar. Un análisis de la historia económica argentina, de Martínez de Hoz a Macrì”) se afirma que la reanudación del ciclo de la valorización financiera desde que comenzó el gobierno de Macrì ha incrementado en forma paralela el endeudamiento externo y la fuga de capitales, dos paralelas que se tocan en los grandes bancos transnacionales, que gestionan tanto la deuda como la fuga, y que tienen a varios de sus operadores en el gobierno. Que casi la mitad de los bienes declarados por los miembros del gabinete nacional estén fuera del país ratifica este perfil estructural del atraso argentino. Hoy esas tenencias son legales, como las de todos quienes figuran en el cuadro, porque el blanqueo perdonó los delitos que habían cometido, aunque no su memoria. Esa autoamnistía fue tan o más importante para el gobierno que la recaudación lograda, equivalente a un mes de recaudación impositiva, que dio un breve respiro a las castigadas cuentas públicas, con un déficit que supera al del tan denostado gobierno anterior. Lo que se fuga, sostiene Basualdo, no es el consumo de los sectores de altos ingresos, que nunca se han privado de nada, sino la inversión, lo cual refuerza la transferencia de ingresos en contra de los trabajadores y la desindustrialización. ¿Qué inversiones externas pueden esperarse en un país cuyas elites, ahora en el poder, funcionan como exportadoras netas de capital, como Angela Merkel le recordó a Macrì?

La clase alta va al paraíso

El blanqueo de capitales fue la respuesta oficial a la publicación de los Panama Papers, que revelaron la existencia de empresas del presidente en guaridas fiscales, que no habían sido declaradas bajo juramento a las autoridades tributarias.  La lucha contra esos santuarios ha sido declarada prioritaria por la OCDE. El blanqueo fue camuflado dentro de una ley ómnibus que incluía presuntas mejoras para los jubilados y ninguna restricción para que pudieran aspirar a ese perdón los familiares de funcionarios ni los contratistas de obras públicas. Se trató del blanqueo más exitoso de la historia argentina y uno de los más importantes del mundo. Pero fue diseñado a la medida de los blanqueadores, no del Estado. El informe de cierre de la AFIP, divulgado en abril de este año, consigna que el 80 por ciento de los bienes blanqueados estaban, y siguen estando en el exterior, ya que la ley obligaba a exteriorizarlos pero no a traerlos de vuelta al país. Las estimaciones de los especialistas en la materia son que luego del blanqueo quedan más de 250.000 millones de dólares de argentinos en la clandestinidad fiscal.

El entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso de Prat Gay, comenzó afirmando que los funcionarios públicos podrían acogerse al indulto, Carrió hizo saber en público que sólo lo aceptaría si excluyera a funcionarios públicos y a empresarios que hicieron negocios con el Estado, y el ex ministro de Economía Axel Kicillof dijo que se trataba de una autoamnistía. De Prat Gay volvió a la actividad profesional, que incluye el asesoramiento sobre el manejo de fondos de grandes evasores, como la familia Fortabat, que estaba en el listado Falciani del HSBC y tiene tres miembros en la nómina del blanqueo; Carrió apuntó hacia otros blancos menos sensibles para el gobierno; Kicillof acertó al suyo. La primera concesión oficial fue excluir del blanqueo a una lista restringida de funcionarios, aquellos que están obligados a presentar declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción. Luego, debió extender la veda a un gran número de funcionarios de los tres poderes del Estado y de los tres niveles de la administración pública, nacional, provinciales y municipales. Pero fue inflexible en el grado de consanguinidad admisible. El dictamen de minoría del Frente para la Victoria hubiera impedido blanquear a quienes “ejerzan o hayan ejercido la función pública, sus cónyuges y parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad o afinidad ascendente o descendente”. Esto incluiría a los principales miembros de la Prima Famiglia.  Una vez aprobada la ley, los impedimentos remanentes para familiares fueron levantados por decreto presidencial.

Respecto de Gianfranco Macrì y Tomás Peña Braun, aún sin el decreto rectificatorio hubieran podido presentarse al blanqueo, dado que la prohibición alcanzaba a padres, hijxs y esposxs pero no a hermanxs. Pese a todos los intentos de la oposición, el gobierno fue inflexible en mantener la puerta abierta para “quienes participaron en licitaciones y contrataciones públicas, concesionarios de servicios públicos, juegos de azar, etc. Muchos de estos se encuentran seriamente comprometidos en maniobras fraudulentas que la justicia investiga”, según el dictamen en minoría de las diputadas Margarita Stolbizer y Alicia Ciciliani, que impugnó la ley porque “canalizará el blanqueo de bienes fruto de la evasión y de la corrupción”. En este punto, el Frente para la Victoria coincidió con el gobierno y Stolbizer no volvió a tocar el tema una vez que sus temores se concretaron.

El proyecto protegía con los dos años de prisión del artículo 157 del Código Penal “el más absoluto secreto” de toda la información obtenida. La obligación de guardarlo no comprendía solo a los funcionarios intervinientes sino a cualquier tercero que divulgue o reproduzca “documentación o información de cualquier modo relacionada con las declaraciones voluntarias y excepcionales” de los blanqueadores. A la prisión añadía “una multa igual a una vez el valor de los bienes exteriorizados”. Escribí entonces que “si un periodista contara que Nicky Caputo se propone blanquear 100 millones de dólares que esconde en Jersey, el doctor Glock podría detenerlo, poner su casa patas arriba y multarlo en 100 millones de dólares”. Sólo me equivoqué en el monto que el amigo del alma se proponía blanquear. Las críticas fueron tantas y tan fuertes que el dictamen de mayoría excluyó a los periodistas y medios de comunicación del castigo por informar sobre la evasión fiscal. Sin ese cambio, esta nota hubiera constituido un delito penal. Pero hasta llegar a ese punto, el gobierno minimizó la cuestión y reivindicó el sigilo, para lo cual recurrió a razonamientos falaces. El presidente explicó que “hay actos que son públicos y otros que no lo son” y que es preciso “respetar la privacidad de las personas” (sic). Para el jefe de gabinete Peña Braun la norma no iba contra los periodistas, “tiene que ver con el secreto fiscal, con el mismo espíritu que está en el Código Penal”. Para los diputados oficialistas Pablo Tonelli (Unión PRO) y Fernando Sánchez (Coalición Cívica Libertadora, ahora colaborador de Peña Braun en la jefatura) desde 1978 la ley 11.683 establece el más absoluto secreto de la información tributaria y extiende la responsabilidad de guardarlo a “los terceros que divulguen o reproduzcan dichas informaciones”.

No es cierto. Aquel decreto mal llamado ley establecía esa restricción, pero fue modificado en democracia por el presidente Carlos Menem mediante el decreto de necesidad y urgencia 606, convalidado luego por el Congreso. En consecuencia, desde 1999 el artículo 101 de la ley de procedimiento tributario establece que “no están alcanzados por el secreto fiscal los datos referidos a la falta de presentación de declaraciones juradas, a la falta de pago de obligaciones exigibles, a los montos resultantes (…) y al nombre del contribuyente o responsable y al delito que se le impute en las denuncias penales”. Es decir que hasta la sanción de esta ley, el delito no estaba protegido. Esto es lo que Macrì engloba como si fuera lo más natural del mundo dentro de la privacidad de las personas, que no debería ser expuesta al público, lo cual dice mucho sobre su conducta privada en relación con el interés público. El proyecto regresó al decreto de Videla, abriendo una ventana de oportunidad para el periodismo, por la que nos asomamos en esta nota. Esto es coherente con el interés propio del gobierno de las grandes empresas en el blanqueo de capitales ocultos y la amnistía para las deudas previsionales y aduaneras.

Requerimiento fiscal


El fiscal federal Ramiro González requirió al juez Marcelo Martínez de Giorgi que pida informes al registro de la propiedad de la provincia de Buenos Aires sobre las parcelas de 32,5 y 17,3 hectáreas en Bella Vista, que el presidente no incluyó en su declaración jurada. La desmentida que según el diario Clarín el presidente Maurizio Macrì encargó a un vocero sin cargo oficial genera más dudas que certezas. La velocidad de la respuesta en los medios del Grupo Clarín mide la inquietud del gobierno por la revelación. La nota de PáginaI12 fue citada por el diputado nacional Rodolfo Tailhade quien denunció al presidente por omisión maliciosa. El vocero presidencial sin cargo sostuvo que Macrì vendió esos lotes antes de asumir como jefe de gobierno de la Capital. Ese es el año en el que la exposa de Macrì, Isabel Menditeguy, embargó la parte del campo que pertenecía a su consorte. El embargo fue levantado en noviembre de ese año.

El vocero reconoce que la Agencia de Recaudación Bonaerense emitió la boleta del impuesto inmobiliario a nombre del presidente, cuyo facsímil se publicó aquí, pero pretende que eso “no significa en absoluto que ese terreno sea de su propiedad”. La explicación de esa incongruencia sería “una sutileza técnica” que el presidente se abstiene de explicar. También hace silencio sobre algo más importante: la minuta de inscripción de la “adjudicación de inmuebles por subdivisión de condominio” en el Registro bonaerense de la Propiedad, fue registrada el 13 de julio de este año, no de 2007. Allí se afirma que los adquirentes en partes iguales son el presidente, casado en terceras nupcias con Juliana Awada, y su hermano Gianfranco Macrì, casado con Eliana Badessich. Lo mismo dice el Catastro provincial. Si la Agencia de Recaudación puede tener su registro desactualizado, al estilo de las compañías prestadoras de servicios que continúan enviando su facturación de electricidad o gas a nombre del propietario anterior de un inmueble, nada de eso es posible con el Registro de la Propiedad, donde la inscripción debe coincidir con la realidad. Por otra parte, la información suministrada por el vocero presidencial no obtuvo confirmación de Emprendimientos Inmobiliarios de Interés Común (Eidico), que construyó y vendió en las tierras de Macrì el barrio privado Buenos Aires Village. Su gerente general, Mateo María Salinas, es el apoderado de Macrì en la escritura por subdivisión de condominio. Su presidente, Jorge O’Reilly Lanusse, respondió una serie de preguntas sobre el sistema que utiliza y aclaró que los ocupantes de las casas tienen cada uno su título de propiedad. Es claro que el mismo terreno no puede tener dos propietarios distintos en forma simultánea. De modo que Macrì tiene la posesión del lote, como indican el registro de la propiedad y la agencia de recaudación bonaerense, o el dinero que percibió por su venta. Al llegar a este punto, O’Reilly cortó el contacto y no respondió más. Pero tampoco avaló la versión presidencial, que fue difundida hace hoy una semana.

Para la Agencia de Recaudación bonaerense, la valuación fiscal de ese predio es al presente de 122 millones de pesos. Otra boleta emitida a nombre de Maurizio Macrì por una parcela contigua, suma otros 11,6 millones de pesos de valuación fiscal. En total 133 millones de pesos, lo cual supera la suma de los bienes declarados bajo juramento por el presidente, más los depositados en el fideicomiso opaco. La minuta de inscripción de la división del condominio consigna además de la valuación fiscal el valor al acto del predio, que asciende a 477 millones de pesos. La valuación al acto se utiliza para calcular las tasas fiscales y los tributos a la herencia. Es siempre superior a la valuación fiscal pero inferior al valor venal o de mercado de la propiedad. Según el descargo del vocero presidencial la venta a la desarrolladora Eidico se realizó por un millón de dólares, que fue transferido en pesos a la caja de ahorro de Macrì en el Banco Galicia. El 13 de julio de este año, esa suma equivalía a 17,6 millones de pesos actuales. Cualquiera haya sido el origen del millón de dólares mencionado en el descargo presidencial, su traducción a pesos es siete veces menor que el valor real a la cotización actual.

https://www.pagina12.com.ar/59215-gianfrancamente-hablando

jueves, 17 de agosto de 2017

Variación de la Jubilación Mínima de Argentina (Inflación, Pesos, Dolar) entre 1993 y 2017

17 de agosto de 2017.

Ayer -16 de agosto de 2017- se anunció que por la Ley 26.417 (ver) "Ley de Movilidad Jubilatoria" la Jubilación Mínima a partir del 1 de Septiembre será de 7.246 Pesos.



El Portal La TDF realizó una investigación sobre la variación de la Jubilación Mínima de la Argentina entre 1993 y 2017, teniendo en cuenta la inflación (1993 a 2001 no hubo por el 1 a 1, desde 2002 a 2012 el IPC Tierra Del Fuego -TDF- y desde 2013 a 2017 un promedio entre IPC TDF e IPC Ciudad de Buenos Aires -CABA-), el aumento en Pesos (Nominal y Real -descontando la inflación-) y la variación en Dólares (tomando el valor promedio anual de la divisa norteamericana).

Ahora realizaremos un resumen de la investigación, al finalizar el artículo estarán todos los datos disponibles. Entre 1993 y 2001, la Jubilación Mínima estuvo Congelada ($150), no hubo inflación ni tampoco vario el Dólar por el 1 a 1 (por ende el gráfico no muestra variación).

En 2002 la Jubilación Mínima se mantuvo congelada en $150, pero la inflación fue del 49,5% (IPC TDF) y tras la salida de la convertibilidad el valor promedio del Dólar fue de $3,2467. Es decir la Jubilación Mínima Real en Pesos retrocedió -49,5% y en Dólares -69,2% (46,2 Dólares).

Desde 2003 se descongeló la Jubilación Mínima y se incremento año tras año por encima de la inflación -salvo excepciones- (primero por Decreto y desde 2009 por la Ley 26.417 de Movilidad Jubilatoria) y la variación del Dólar, llegando a 2015 con un incremento Real en Pesos ($4.299) del 172,9% y en Dólares (U$S455,5) del +885,9%.

Con el cambio de gobierno, desde Diciembre de 2015 hasta la actualidad la Jubilación´Mínima perdió terreno contra la inflación y el dólar, siendo la inflación a Julio 2017 (IPC CABA) del 68,6%, mientras que el aumento que recién se dará en Septiembre de 2017, sumado a 2016 da un incremento del 68,5%, un -0,3% de variación Real (Hay que esperar a la inflación de Septiembre 2017 para comparar con el aumento, donde va a dar una reducción mayor de la Jubilación), y en Dólares la disminución es superior, llegando al -9,3% (412,9 Dólares) en la actualidad. Al finalizar 2017 actualizaremos el artículo, y de haber más devaluación (como está prevista) la reducción de la Jubilación Mínima en Dólares será mayor.


A continuación los datos año por año:

1993: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1994: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1995: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1996: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1997: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1998: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

1999: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

2000: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0%.

2001: Jubilación Mínima $150, inflación 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Pesos 0%, aumento Real en Pesos 0%, valor promedio anual del Dólar 1 Peso, variación en Dólares 0% (150 Dólares).

2002: Jubilación Mínima $150, inflación 49,5%, variación en Pesos 0%, variación Real en Pesos -49,5%, valor promedio anual del Dólar 3,2467 Pesos, variación en Dólares -69,2% (46,2 Dólares).

2003: Jubilación Mínima $220, inflación 3,9%, variación en Pesos +46,6%, aumento Real en Pesos +42,7%, valor promedio anual del Dólar 2,9520 Pesos, variación en Dólares +61,2% (74,5 Dólares).

2004: Jubilación Mínima $308, inflación 6,9%, variación en Pesos +40%, aumento Real en Pesos +33,1%, valor promedio anual del Dólar 2,9430 Pesos, variación en Dólares +40,4% (104,6 Dólares).

2005: Jubilación Mínima $390, inflación 14,6%, variación en Pesos +26,6%, aumento Real en Pesos +12%, valor promedio anual del Dólar 2,9278 Pesos, variación en Dólares +27,3% (133,2 Dólares).

2006: Jubilación Mínima $470, inflación 7,7%, variación en Pesos +20,5%, aumento Real en Pesos +12,8%, valor promedio anual del Dólar 3,0773 Pesos, variación en Dólares +14,6% (152,7 Dólares).

2007: Jubilación Mínima $596, inflación 29,1%, variación en Pesos +26,8%, variación Real en Pesos -2,3%, valor promedio anual del Dólar 3,1192 Pesos, variación en Dólares +25,1% (191,1 Dólares).

2008: Jubilación Mínima $690, inflación 22,1%, variación en Pesos +15,8%, variación Real en Pesos -6,3%, valor promedio anual del Dólar 3,1828 Pesos, variación en Dólares +13,4% (216,8 Dólares).

2009 (Comienza a aplicarse la Ley de Movilidad Jubilatoria): Jubilación Mínima $827, inflación 11,2%, variación en Pesos +19,8%, aumento Real en Pesos +8,6%, valor promedio anual del Dólar 3,7471 Pesos, variación en Dólares +1,8% (220,7 Dólares).

2010: Jubilación Mínima $1.046, inflación 24,4%, variación en Pesos +26,5%, aumento Real en Pesos +2,1%, valor promedio anual del Dólar 3,9207 Pesos, variación en Dólares +20,9% (266,8 Dólares).

2011: Jubilación Mínima $1.434, inflación 33,4%, variación en Pesos +37,1%, aumento Real en Pesos +3,7%, valor promedio anual del Dólar 4,1435 Pesos, variación en Dólares +29,7% (346,1 Dólares).

2012: Jubilación Mínima $1.879, inflación 23%, variación en Pesos +31%, aumento Real en Pesos +8%, valor promedio anual del Dólar 4,5761 Pesos, variación en Dólares +18,6% (410,6 Dólares).

2013: Jubilación Mínima $2.477, inflación 25,5%, variación en Pesos +31,8%, aumento Real en Pesos +6,3%, valor promedio anual del Dólar 5,5448 Pesos, variación en Dólares +8,8% (446,7 Dólares).

2014: Jubilación Mínima $3.231, inflación 36,4%, variación en Pesos +30,4%, variación Real en Pesos -6%, valor promedio anual del Dólar 8,2289 Pesos, variación en Dólares -12,1% (392,6 Dólares).

2015: Jubilación Mínima $4.299, inflación 26,9%, variación en Pesos +33%, aumento Real en Pesos +6,1%, valor promedio anual del Dólar 9,4366 Pesos, variación en Dólares +16% (455,5 Dólares).

2016: Jubilación Mínima $5.661, inflación 41%, variación en Pesos +31,7%, variación Real en Pesos -9,3%, valor promedio anual del Dólar 14,9925 Pesos, variación en Dólares -17,1% (377,6 Dólares).

2017: Jubilación Mínima $7.246, inflación 22,9% (Julio interanual), variación en Pesos +28%, aumento Real en Pesos +5,1%, valor del Dólar 17,5500 Pesos (17 de Agosto), variación en Dólares +9,3% (412,9 Dólares).

http://www.latdf.com.ar/2017/08/variacion-de-la-jubilacion-minima-de.html


jueves, 20 de julio de 2017

González Fraga: "Hay 500.000 familias que compran dólares porque quieren sacar un crédito hipotecario"

20-07-2017.

Por: Claudio Zlotnik.

Según el titular del Banco Nación, se está verificando un regreso a la cultura del ahorro, de la mano de los nuevos planes de financiación para la vivienda. Defiende la política del Gobierno y se define como "un gradualista de la primera hora".



Javier González Fraga se autoimpuso un "bajo perfil" desde que es titular del Banco Nación. Pero no por eso –o, acaso, justamente por eso– significa que haya disminuido el interés que despiertan sus opiniones entre empresarios y financistas.

En las contadas ocasiones en que participa en un acto –por ejemplo, en su visita a la Rural de Palermo– o cuando habla con un medio, deja algunas definiciones sobre la marcha de la economía que el mercado sigue con interés.

Autodefinido como "un gradualista de la primera hora", defiende los modos y los tiempos de la política económica, en contra de quienes abogan por políticas de shock.

Probablemente, su definición más controversial tiene que ver con la compra de dólares por parte del público. A diferencia de la interpretación habitual, no asocia este fenómeno con la "fuga de capitales" sino con una forma de ahorro ligada a la compra de inmuebles.

A continuación, el diálogo mantenido con iProfesional.

– ¿Cómo ve a la economía? ¿Coincide en que cuesta crecer, más de lo que se pensaba?


– Le creo al ministro Nicolás Dujovne cuando nos dice que creceremos 3 puntos o incluso algo más. Ese es el promedio; al interior de los sectores existen realidades bien diferentes. Por un lado, el agro y la construcción, con una expansión más fuerte que el resto; la minería y, por otro lado, algunos rubros industriales. Está claro que a los textiles y a los calzados les está yendo mal.

– ¿Y por el lado del consumo? Tampoco hay buenos resultados…

– Hay una recomposición del consumo. El poder adquisitivo vino mejorando en el último año, y hoy ya se encuentra en el mismo nivel que en 2015. Pero, ojo: se está dando una nueva ponderación del gasto. La gente gasta más dinero en comprar alimentos, ya que se encarecieron más que otros rubros. Y también se le va una porción mayor del presupuesto familiar en pagar las cuentas de energía. Ahora bien, hay un tercer aspecto muy interesante para tener en cuenta.

– ¿Cuál?

Debe haber unas 500.000 familias que quieren sacar un crédito hipotecario y que están ahorrando. En el Banco Nación tenemos 104.000 familias en espera de su crédito. Ese ahorro queda a la vista en la estadística del Banco Central: forma parte de la legión de personas que, mes a mes, compra dólares en los bancos. Lo hacen para calificar y conseguir el ansiado crédito para la vivienda. Muchos creen que esta tendencia es mala porque en la Argentina no está afincada la cultura del ahorro; está mal visto. Pero otros países lo tienen muy instalado.

– ¿Y no cree que esta incipiente recuperación pueda aplacarse cuando, el próximo año, el Gobierno ponga el foco en el achicamiento del déficit fiscal, tal como prometió?

– De algo estoy seguro: las metas fiscales no se van a lograr promoviendo un ajuste en el consumo. Se puede lograr con una inversión privada más pujante, que el año que viene seguro vamos a tener, que se haga cargo de lo que este año fue pura inversión pública.

– Algunos economistas promueven un ajuste más fuerte. Argumentan que es imperioso ordenar las cuentas públicas. ¿Coincide con ellos?

– No. Yo soy un ferviente gradualista, y de la primera hora.

– ¿El actual valor del dólar es óptimo? ¿O seguimos con retraso cambiario?


– Hace 45 años que defiendo un tipo de cambio flotante. A mí no me vengan con retraso cambiario… El valor del dólar es el que debe ser porque el Banco Central definió que ese precio lo pone el mercado. Y así es: este es el dólar real.

– Algunos de sus colegas cree que, en las últimas semanas, la cotización subió demasiado rápido. Y que puede haber un traslado a los precios…

– Tenemos que madurar. Algún día, el tipo de cambio fluctuará y esa volatilidad no se trasladará a los precios. Es lo que ocurre en países como Chile. Que quede clara una cosa: acá no hay otra alternativa primaria que no sea bajar la inflación.

http://www.iprofesional.com/notas/253055-Gonzalez-Fraga-Hay-unas-500000-familias-que-compran-dolares-porque-quieren-sacar-un-credito-hipotecario

lunes, 3 de julio de 2017

Docentes y estudiantes reclaman ante la Ansés contra los recortes en el Plan Progresar

Lunes 03 de Julio de 2017.

A las 10, Amsafé Provincial convoca frente a la Ansés contra la quita de las becas estudiantiles.

En el país, son unos 800 mil estudiantes quienes accedían a este derecho.


Amsafé provincial moviliza a las 10, ante la sede de la Ansés de Sarmiento y Rioja, contra la quita del Plan Progresar. En Santa Fe son unos 40 mil los jóvenes afectados por los recortes de este derecho. Se trata de una ayuda económica (no supera los 900 pesos mensuales) para los y las jóvenes que tienen entre 18 y 24 años, pertenecen a sectores de bajos recursos y estudian.

Desde el mes anterior, miles de jóvenes en todo el país dejaron de percibir sin aviso previo este derecho. Eso directamente atenta contra la oportunidad de seguir estudiando. "El Estado les cierra las puertas a los jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH, y otros programas sociales", señalan desde Amsafé Provincial al tiempo que convocan a las 10 a manifestarse frente a la Ansés.

El Foro en Defensa de la Educación Pública _integrado por distintos organismos sociales y sindicales_también se suman a esta movilización. "Estas becas son producto de la lucha histórica de estudiantes y docentes para que los hijos de los y las trabajadoras pudieran llevar adelante estudios secundarios, terciarios y universitarios . En el marco del ajuste sobre la educación y la universidad pública, el gobierno de Macri recorta las becas a los estudiantes de todo el país", destacan desde Amsafé Provincial
En el país, son unos 800 mil estudiantes quienes accedían a este derecho.

http://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/docentes-y-estudiantes-reclaman-la-anses-contra-los-recortes-el-plan-progresar-n1426878.html

domingo, 2 de julio de 2017

La deuda en dólares más que duplica los compromisos “heredados”

julio 2, 2017.

“Tres de cada cuatro veces que hemos emitido deuda, ha sido para cancelar deuda” (Ministro de Finanzas, Luis Caputo)


BAJAR INFORME COMPLETO AQUÍ

Su declaración no es precisa. La deuda en dólares más que duplica los compromisos “heredados”.

    Si se toma el año y medio de gestión de Cambiemos (hasta mayo) la deuda en moneda extranjera del Estado nacional suma 70.524 millones de dólares, y los compromisos previos 29.472 millones de dólares (vencimientos de 2016 y 2017).Cambiemos se endeudó 2,4 veces más que lo necesario, o a la inversa, los vencimientos previos sólo representan el 42% de la deuda emitida por el Estado nacional (1). Lejos está esta cifra del 75% que Caputo pretende adjudicar a los pagos de deuda del gobierno anterior.

    Incluso, si se incorporan al cálculo los 9.300 millones de dólares pagados a losHoldouts (buitres) en efectivo como parte de los compromisos “heredados”, el ratio Vencimientos previos/Deuda acumulado ascendería a 55%. Ello no sería del todo preciso dado que el arreglo con los fondos buitre –y la magnitud del mismo- correspondió estrictamente a las decisiones del gobierno actual, no del anterior.

    Pero además, las declaraciones de Luis Caputo efectúan una doble operación.

1) Argumentan que el endeudamiento responde a una “pesada herencia” de elevados vencimientos y, por ende, el aumento de las obligaciones financieras resultaría ajeno al modelo económico que lo sustenta. De los 70 mil millones de deuda del estado nacional en dólares solo 29 mil millones fueron a pagar compromisos previos, luego 20 mil millones se fugaron y otros 21 mil millones incrementaron reservas del Banco Central.

2) Las declaraciones de Caputo omiten deliberadamente que, incluso en un contexto como el actual donde la baja en las tasas favorecería un roll-over (o canje) de deuda, no hay ninguna necesidad de re-financiar la totalidad de los compromisos con nueva deuda. Aun en las condiciones actuales del país sería posible sostener un proceso de desendeudamiento con utilización de reservas compuestas por dólares obtenidos por vías más genuinas (por ejemplo, el saldo comercial). Desde ya, esta última opción no es la adoptada por la gestión de Cambiemos.

(1) Simplemente a fines de contrastar las afirmaciones del ministro Caputo, omitiremos el endeudamiento provincial y del sector privado aunque el mismo contribuye también a la provisión de dólares en la plaza local para cancelación de compromisos en divisa.

http://centrocepa.com.ar/la-deuda-dolares-mas-duplica-los-compromisos-heredados/

viernes, 30 de junio de 2017

Qué está pasando con el Progresar

30 de junio de 2017.

Por: Lucía Cirmi Obón.



Por estos días, jóvenes estudiantes de todo el país se enteraron abruptamente de que fueron dados de baja del Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina. Docentes y alumnos marcharon reclamando por su reincorporación, mientras que los diarios difundieron erróneamente que las bajas correspondían a que los chicos dejaron de estudiar.

Lejos de ser un plan, el Progresar es un derecho que se instituyó desde 2014 para los jóvenes que quieren empezar o terminar estudios primarios, secundarios, oficios, terciarios y universitarios. La política parte del reconocimiento de que las desigualdades entre los hogares argentinos afectan directamente la capacidad de que los jóvenes sostengan el estudio. No es un programa de empleabilidad ni una política "contra los nini". Justamente se critica ese concepto, ya que dentro de los nini hay muchos jóvenes haciendo changuitas y cuidando de hijos y hermanos, tareas que ocupan su tiempo y no son reconocidas por las estadísticas. Por eso, a lo que apunta el Progresar es a garantizar el acceso real a la educación a todos ellos, al otorgar un ingreso mensual que permita a los jóvenes cubrir los gastos adicionales que requiere estudiar: el colectivo, las fotocopias o simplemente el reemplazo de un posible ingreso laboral que no se recibe en el tiempo en el que se está estudiando.

Las bajas

Esto no es la primera vez que pasa. El año pasado, prácticamente para la misma época, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) también incurrió en bajas injustificadas. No es que el organismo comprobó que los jóvenes dejaron de estudiar, sino que, como no recibió la información a tiempo por parte de algunas universidades, asumió que los chicos abandonaron. Es curioso que esto ocurra repetidamente, ya que la información sobre las materias aprobadas se envía automáticamente desde las universidades al Ministerio de Educación y de allí a la oficina central de Anses, donde se calculan las liquidaciones. El mecanismo está pensado a propósito para no dar lugar a ningún tipo de discrecionalidad a nivel local.

Por estos días, muchos de los estudiantes afectados se comparten la información confusa que tienen al respecto en las redes sociales y se preguntan si podrán o no continuar sus estudios. Ante los reclamos, la Anses aseguró que revisará la decisión, pero aun así esto no es gratis para los jóvenes. Las idas y vueltas incrementan la incertidumbre a la que estos estudiantes están más que expuestos en un período del año, antes y después de las vacaciones de invierno, donde históricamente se incrementa el riesgo de abandono.

El decaimiento del programa


A la par de las bajas, circulan datos que muestran una reducción del total de titulares de derecho mucho más grande e iniciada ya desde febrero. De tener más de un millón de beneficiarios, el Progresar ahora estaría llegando a la mitad de esta cifra (560 mil).

Más allá de las bajas justificadas e injustificadas, puede esperarse que el decaimiento se vincule también con la casi nula promoción que está recibiendo la política. El Progresar es un programa que naturalmente recambia sus beneficiarios, ya que es sólo hasta cumplir 25 años y necesita de trabajo territorial y constantes campañas de difusión para acompañar en la inscripción y en la orientación vocacional a nuevos jóvenes. En 2016 se desmanteló la red de tutores que se encargaba de esa tarea, que trabajaba en forma interministerial sobre una problemática juvenil que es multifacética.

El cambio en la perspectiva

El Progresar no es una política pequeña ni aislada. Es parte de las políticas de transferencias condicionadas de ingresos que se iniciaron en América Latina y que, tras su éxito en la reducción de la desigualdad, hoy son recomendadas al resto del mundo por organismos como la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Constituyen un piso de protección social y, particularmente en Argentina, fueron aplicadas con una perspectiva universal. Esto quiere decir que el lineamiento general estuvo puesto en incluir y generar equidad más que en minimizar las políticas sociales hacia "los más pobres de entre los pobres". La primera perspectiva, la universal, es la que aplican los países con mayor índice de desarrollo humano y menor desigualdad, como, por ejemplo, los países escandinavos. La segunda, la focalizada, incrementa el estigma hacia los beneficiaros de los programas y hasta duplica los costos administrativos para el Estado, sin resultados concretos en materia de desigualdad. Las últimas medidas de recortes en políticas sociales parecieran estar dando un giro en este último sentido.

La OCDE

Sorprende este descuido con el Progresar cuando uno de los requisitos que señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a la Argentina para convertirse en miembro de la organización, lo que es de interés del actual gobierno, es que invierta más recursos públicos en reducir las desigualdades socioeconómicas que afectan el desempeño educativo de los estudiantes. Esta medida parecería ir en dirección contraria.

Por último, el peligro de estos errores es que dan lugar a reforzar el estereotipo de desconfianza que reina sobre la juventud y que ellos sufren en el mercado laboral. No hay país que haya mejorado criminalizando a los jóvenes en lugar de incluirlos. Para progresar hay que confiar.

http://www.infobae.com/opinion/2017/06/30/que-esta-pasando-con-el-progresar/

viernes, 23 de junio de 2017

Sietecase entrevista a periodista de Clarín, sobre los bonos a cien años, terrible...

Viernes 23 de Junio de 2017.

La entrevista completa a Ismael Bermudez reconocido periodista económico del grupo Clarín, te asombrarán sus palabras. Y en esta nota que compartimos, se confirma lo que sospechábamos: tomaron la decisión apretados por los acreedores.




Como venimos diciendo, emitir deuda a 100 años es una fatídica y oscura decisión #DeudaEterna

El alto endeudamiento trae graves dificultades financieras y siempre viene acompañado de condicionamientos para las decisiones de gobierno.

Foto: Ismael Bermudez en la redacción de Clarín.


Macri ya es rehén de los acreedores. Y ahora se encamina a subordinarse también al FMI, como en los peores tiempos del país.

Además muchos de sus funcionarios son directamente socios o empleados de los especuladores.

Esta aberrante decisión no tuvo apoyo de ningún sector. El gobierno se quedó solo justificando la medida.

Pero en este caso ni las mentiras ni el relato de Marcos Peña alcanzan.



Hoy se sabe que vamos a pagar durante un siglo, 196 millones de dólares de interés por año.

De esta manera, nos prestaron 2750 millones, pero sólo en concepto de intereses vamos a pagar casi 20.000 millones

Y después de pagar más de 8 veces más lo que prestaron, se devolverá el capital de 2750 millones.

Parece un castigo bíblico que pagarán los hijos de nuestros nietos. Por eso es necesario ponerle freno a estas políticas de Macri.

http://www.enorsai.com.ar/politica/22238-sietecase-entrevista-a-periodista-de-clarin--sobre-los-bonos-a-cien-anos--terrible.html