domingo, 17 de enero de 2016

Revancha

Domingo, 17 de enero de 2016.

Por: Marta Dillon.

Hay una palabra, una sola palabra que resuena al mismo tiempo que presiona la impotencia como agua de inundación acumulada contra el muro de una represa: revancha. Revancha contra esa negra, esa india, esa mujer a la que tantas veces se nombró así en los medios locales pero entre comillas como si no fuera digna de la categoría, la “ultrakirchnerista”, esa persona diminuta pero tan aguerrida y con tanta determinación que fue capaz de imaginar y crear universos propios para los suyos y las suyas.



Revancha, de clase, ideológica, revancha misógina, una retaliación anunciada con la que seguramente Gerardo Morales ha soñado como se sueña con una amante. Milagros Sala está detenida y el gobernador de Jujuy se jacta de que la acusación no será sólo por “incitación a ilícito y tumulto” sino que también se prepara para acusarla por robo “al Estado y los pobres”. ¿Cómo se atreve esa mujer? ¿Cómo se le ocurre? ¿Cómo es que se animó no sólo a soñar sino a hacer casas, fábricas, escuelas, becas para educación terciaria, plazas junto con otros negros como ella, indígenas como ella, esos nadies que de pronto organizados también querían clubes, piletas de natación y hasta su propia marcha del orgullo lgbti con tantos colores y alegría que no son propios de esas caras color tierra?



A una lustrabotas que pasó la adolescencia drogándose en la calle, robando al menudeo, salvada de ese circuito por la protección de “las mujeres de Azopardo”, ni más ni menos que las putas del barrio humilde donde creció antes de conseguir un trabajo en el Estado y convertirse en dirigente de ATE, de seguir al Perro Santillán en los cortes de ruta, de poner el cuerpo al calor de las gomas quemadas a sabiendas que no había otra forma de reclamar, no había otra herramienta cuando el país bajaba la cuesta de una de las peores crisis de su historia al filo del tercer milenio. No, no le iban a perdonar el tamaño de su atrevimiento, no es sólo el hartazgo por los cortes de ruta a los que la organización que Sala lidera acostumbró a la provincia de Jujuy; es más que eso, es relamerse porque al fin se acaba ese orgullo de clase que la animó durante este tiempo, el tiempo en que encontró recursos para hacerse fuerte entre los más vulnerables, ahí al pie de los cerros en Alto Comedero. Porque, vamos, detener a alguien por acampar en una plaza pública para hacer un reclamo cuando el mismo presidente se mostró en plena campaña antes del ballottage en las carpas que durante meses se mantuvieron en plena 9 de Julio para hacer visibles los reclamos del pueblo Qom es por lo menos un insulto a la inteligencia de todos y de todas. O una acción ejemplificadora frente a la movilización constante de quienes no piensan dejar pasar los decretazos de cada día, el cierre de programas, los despidos masivos, la brutal transferencia de recursos a los sectores más poderosos mientras el salario adelgaza y se acusa a trabajadores y trabajadoras de ser la grasa que sobra en el cuerpo del Estado. Algo de eso hay, sin duda, pero no se puede ocultar el tamaño de la violencia de esta detención, el gusano de la revancha que se come rápidamente cualquier otro argumento, el modo en que se la presenta como ese ser amenazante, por negra, por mujer, por indígena y no solamente por eso. O mejor, por ser todo eso y haberse atrevido no sólo a reclamar para sí y para los suyos los derechos básicos sino también el derecho al goce, el derecho a una vida en la que se pueda soñar más allá del destino de trabajo de sol y a sol y de la vivienda como el techo para las aspiraciones.



La Tupac Amaru y Milagro Sala fueron más allá y pusieron animales de fantasía en sus plazas, lugares de recreo, rosedales, piletas de natación con rampas para rehabilitación de personas discapacitadas, crearon escuelas secundarias y también becas para sostener la formación universitaria. Y hasta su propio método para evitar la violencia patriarcal poniendo en jaque a los agresores, yéndolos a buscar a sus propias casas sin esperar más que la denuncia de las víctimas. La Tupac Amaru y Milagro Sala, con su pelo siempre recogido, su nula elegancia, la parquedad de sus gestos, su pasado doliente y su capacidad de recuperación reclamaron para sí todo lo que parecería, para las autoridades que ahora tenemos, le corresponde a otros, a los blancos, a los que se superan a sí mismos de uno en una, a los que no militan en organizaciones, a los y las que van detrás del objetivo personal como burros detrás de la zanahoria. Todos los demás, sean lo que sean, son un mal a extirpar, grasa que cortar, no importa quien hayas sido ni cuál sea tu trayectoria laboral, si perdiste el trabajo ya dijo el presidente que habrá rutas que construir, andá a agarrar la pala. Milagro Sala la agarró en su momento, pero no lo hizo para ella sola, y no lo hizo solamente para sobrevivir. Esa mujer, esa negra indígena lo hizo para vivir, para vivir con otros, para asaltar el cielo de los goces compartidos, para mostrar que las revoluciones son posibles aquí y ahora. Por eso la revancha. Y por eso también esta impotencia que late, que presiona y que también busca su cauce en la calle; la misma a la que con estos actos se intenta disciplinar.










http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-290514-2016-01-17.html

Neodesarrollismo, neoliberalismo y el problema de la gobernabilidad

Domingo, 17 de enero de 2016.

Por: Alejandro Cingolani, Docente de Historia.

La economía argentina atravesó por diferentes modelos de acumulación. El actual gobierno viene con un programa de restauración.academia. Una mirada histórica sobre las políticas económicas y la puja distributiva.


Neodesarrollismo. Kirchner y Lavagna en el año 2005, cuando se realizó la reestructuración de la deuda.


Hubo una situación histórica en la que el capitalismo argentino debió convertirse en algo más que un modelo agroexportador. Fue cuando al calor de la profunda crisis del sistema capitalista que empezó en 1929, se adoptaron políticas de estado destinadas a ampliar el desarrollo industrial fronteras adentro. Era tan evidente esta necesidad, que la tarea fue emprendida por las fuerzas conservadoras que se hicieron con el gobierno a través del golpe de 1930. Al hacerlo, modificaron la estructura social de la Argentina, y masificaron a la clase obrera industrial. El proceso tuvo un desemboque político, que ellos no fueron capaces de controlar: el peronismo, la herramienta política elegida por la clase trabajadora para institucionalizar sus demandas insatisfechas.

Acrecentada ya la presencia del sector industrial en la economía del país, un segundo momento clave tendrá lugar a partir de finales de los años cincuenta, cuando con la presidencia de Arturo Frondizi se creen los mecanismos legislativos que harán posible una masiva entrada de capitales extranjeros para ser invertidos en actividades industriales.

Si bien el capital extranjero hacía décadas que había penetrado en el mundo de la producción industrial local, ahora su participación aumentaba en forma contundente. Un rasgo de no menor importancia fue que las mercancías industriales que las nuevas fábricas generaron tenían como destino casi excluyente la demanda interna.

Desarrollismo

Esto era el modelo desarrollista, que coincidía con el auge de posguerra del capitalismo y la exportación de capitales de riesgo del centro a la periferia del sistema. El Desarrollismo trajo consigo una dinámica que aún hoy permanece indeleble. La de la extranjerización creciente de los capitales que dominan la actividad industrial. A partir de allí, la influencia de las trasnacionales se hizo determinante en las ramas más dinámicas de la producción industrial, siendo las automotrices el emblema de esta etapa. El capital local subsistió con dificultad en las ramas menos favorecidas, con desarrollo tecnológico y escalas de planta rezagadas, aunque este rasgo general reconoce excepciones importantes.

Ese proceso que comenzó en los treinta, y resignificó su rumbo hacia los cincuenta, convirtió a la economía argentina en una entidad diversificada, que más allá de crisis de coyuntura, proporcionaba oportunidades de empleo relativamente seguras a los trabajadores.

Debe señalarse, de todas formas, que el grueso de las divisas que el país obtenía en el comercio internacional seguía proviniendo de la venta de productos primarios, lo que siempre proporcionó un alto poder de veto a los terratenientes sobre el resto de los sectores.

Con una clase trabajadora no enfrentada a situaciones de desempleo estructural, y con una dirección sindical que, aunque no preponderantemente clasista, era enérgica en la lucha por los salarios y las condiciones de trabajo, la tasa de ganancia empresarial tendía al estancamiento.

El significado del siniestro golpe de 1976 se relaciona con esta situación histórica. Con él llegaron, primero un férreo control represivo en los establecimientos de trabajo y la eliminación física de los militantes sindicales y populares más consecuentes. Más adelante, hacia 1980/81, llegó el librecambismo casi irrestricto, en el que el dólar barato se combinó con la previa reducción de los aranceles de importación.

Neoliberalismo

Esto último multiplicó el desempleo, bajo la forma fantasmática del “cuentapropismo”. Sin embargo, tal vez por el miedo a la reacción social que provocaría, la dictadura se excusó de privatizar total o parcialmente el abigarrado conjunto de empresas del Estado. Eran los comienzos del Neoliberalismo, en el que la eliminación de casi todas las trabas a la circulación internacional de las mercancías, diezmaba considerablemente a la industria local, salvo en algunos sectores puntuales con protección diferencial, o que tenían el resguardo de procesar materias primas producidas en el país. Con ello, el desempleo se convertía en auxiliar eminente de la represión para forzar la baja de los salarios.

¿Y la gobernabilidad?

La política económica perjudicaba a la clase trabajadora de conjunto. Pero también las capas medias y parte del empresariado se vieron damnificados por el cuadro de inestabilidad, recesión, aperturismo indiscriminado y encarecimiento del crédito. Las quiebras de bancos y conglomerados industriales (BIR, Sasetru y un largo etcétera) testimonian la situación alcanzada, así como también la hecatombe de un sinnúmero de establecimientos pequeños y medianos. Pero no todo es economía, y la derrota de Malvinas convirtió el declive del poder militar en derrumbe irreversible.

El primer acto de la reconversión neoliberal había concluido, devastando una parte considerable de la estructura industrial. Con la sorprendente concurrencia de un apoyo electoral masivo, los gobiernos de Carlos Menem concretarían el segundo acto. Pero si bien la reducción a la mínima expresión de las barreras a las importaciones, y el desempleo creado por el proceso privatizador eran una manera eficaz de disciplinar a los trabajadores, el nuevo formato neoliberal encontró finalmente sus dos talones de Aquiles: la resistencia cada vez más creciente de las mayorías sociales, reforzado por el pasaje a la oposición de parte del gran empresariado local (UIA). Y los crecientes problemas respecto a la disponibilidad de divisas, porque la balanza comercial crónicamente negativa y la fuga de capitales impedían la continuidad de la toma de créditos externos.

El nuevo modelo tuvo su piedra angular en una megadevaluación (2003), que aumentó la rentabilidad de las exportaciones permitiendo gravarlas con retenciones. Y que creó una barrera a las importaciones que con lo anterior promovió la recuperación del empleo. La apreciación del valor internacional de los commodities fue un poderoso aliado del neodesarrollismo naciente. Tras unos primeros años virtuosos, el horizonte de enfriamiento de la economía internacional y el incremento del poder de negociación de los trabajadores empezaron a comprometer la tasa de ganancia del capital. El kirchnerismo recurrió entonces a una masiva intervención del Estado y su asistencia social, además de subsidiar la conservación del empleo industrial.

Con una elevada inflación como síntoma, el recambio presidencial de 2015 se produce con un mandato de la alta burguesía al poder político, en el que urge la reducción del gasto público, y un nuevo salto devaluatorio que recomponga los beneficios del sector exportador. Y el disciplinamiento de los trabajadores, para que las recomposiciones salariales queden nítidamente a la zaga de los aumentos de precios que la devaluación genera. El nuevo gobierno puede verse tentado de reducir a la insignificancia las barreras aduaneras para las importaciones, y masificar los despidos en el sector público para hincar de rodillas a los trabajadores. El último recurso puede ser el atraso cambiario. Pero allí, el interrogante es sobre la viabilidad social. La mayoría de la clase trabajadora, gran parte de las capas medias y fracciones del mundo del capital pueden verse arrojadas a la vereda de la oposición y la lucha. Y todo esto en el contexto de un enfriamiento de la economía en escala internacional.

Los trabajadores y sectores populares, entonces, parecen verse sujetos a esta dinámica cíclica de recomposición y crisis de la actividad industrial, con los drásticos efectos que genera en la vida cotidiana de las mayorías. Todo esto, mientras para el imaginario social permanezca bloqueada la posibilidad de una ruptura sistémica. ¿Será así para siempre?

http://www.lacapital.com.ar/economia/Neodesarrollismo-neoliberalismo-y-el-problema-de-la-gobernabilidad-20160117-0014.html


jueves, 14 de enero de 2016

Lo que Macri y Prat Gay no se animan a decir sobre su visión de la economía


14/01/16.

Por: Axel Kicillof.

¿Por qué tantas volteretas discursivas, números incomprensibles y alusiones a la “pesada herencia”? Simplemente, porque Macri y sus economistas no se animan a decir lo que piensan y qué orientación le quieren dar a la economía argentina. Durante el gobierno de Cristina, cada anuncio que se hacía incluía una explicación sobre las razones profundas que lo motivaban: la defensa de la demanda agregada, del mercado interno, del alto poder adquisitivo de los ingresos, de la reindustrialización argentina. Macri y su “equipo” creen en otras cosas: en un Estado mínimo que no interfiera con los intereses de los sectores concentrados. Creen que Argentina tiene que volver a endeudarse en la bicicleta financiera internacional. Que argentina tiene que volver a las “respetables” recetas del FMI. Que la industria argentina es inevitablemente ineficiente. Que los salarios son demasiado altos y que el desempleo “óptimo” para que las demandas de los trabajadores no sean excesivas es de dos dígitos. Que hay que bajar los impuestos a los que más tienen para que “inviertan”, porque la oferta es la que impulsa la producción y no la demanda.



En lugar de poner sobre blanco y negro sus verdaderos motivos e intereses tienen que inventarse una crisis que todos los argentinos saben que no existe. Tienen que interrumpir las estadísticas por meses para tapar los efectos de la devaluación que hicieron. La famosa “pesada herencia” para ellos entonces es que Cristina entregó un país con un desempleo de 5,4%, con 3 millones de nuevos jubilados, con una industria nacional en proceso de consolidación después décadas de derrumbe neoliberal, con una economía desendeuda después del descalabro del sobre endeudamiento y el default. En fin, a Macri y sus muchachos les cabe el viejo dicho: “no aclaren, que oscurece”.

https://www.facebook.com/casarosadaargentina2003.2015/photos/a.280999675247460.88858.279459698734791/1236506919696726/?type=3&theater

miércoles, 13 de enero de 2016

José Pablo Feinmann, sobre el Gobierno: "Son neoliberales vengativos, demasiado furiosos e intolerantes"

Miércoles 13 de enero de 2016.

El filósofo cercano al kirchnerismo criticó las medidas impulsadas por el oficialismo a un mes de la asunción de Mauricio Macri como presidente.




El filósofo José Pablo Feinmann , el primer intelectual convocado por Néstor Kirchner cuando asumió como presidente y que continuó su cercanía parte de la gestión kirchnerista durante los mandatos de Cristina Kirchner, reprochó fuertemente las medidas tomadas por el gobierno del presidente Mauricio Macri a un mes de su asunción.

En declaraciones a Radio del Plata, Feinmann tildó a Cambiemos de ser "neoliberales vengativos, demasiado furiosos e intolerantes". También recordó la contienda electoral presidencial, la cual calificó como "muy rara", y declaró: "Se dio una enorme sorpresa en la primera vuelta con los votos que Macri conseguía, de la misma manera que la gobernadora de Buenos Aires [María Eugenia Vidal]. De modo que en la segunda vuelta ya casi quedó definido el ballottage, en el cual ganaron apenas por 2 puntos".

"En lugar de actuar con la cautela de que con solo dos votos de distancia tienen una enorme oposición, se han desbocado, han avasallado libertades esenciales y han propinado una enorme sorpresa. Es como uno de esos primeros rounds en el boxeo en que uno de los dos sale, toma la iniciativa y lo llena de golpes porque sabe que este ataque repentino le va a redituar éxitos en los próximos rounds", añadió el filósofo.
¿Brietzkrieg? o ¿neoliberales vengativos?

"¿Qué es lo que autoriza a un gobierno que ganó por dos votos a actuar como si fuera un gobierno que ganó por 30 votos?", cuestionó. "Llamarlo brietzkrieg me parece exagerado, porque la brietzkrieg fue la modalidad en que la nación nacional socialista inició su guerra. No me gusta exagerar, no son nacional socialistas de ninguna manera. Son neoliberales vengativos. Y demasiado enojados, demasiado furiosos, demasiado intolerantes".

Para el filósofo, el Gobierno ha "incurrido en las mismas modalidades" que le criticaba al kirchnerismo, de forma escandalosa: "A veces me pregunto qué es lo que se le ha hecho tan grave a esta gente [por el Gobierno] para que reaccione así. Más aún cuando han prometido democracia, protección y diálogo. Esto es lo que le criticaban al gobierno anterior. No se comprende cómo luego de criticar la falta de democracia, de diálogo y el autoritarismo, ellos incurren en esas modalidades de modo escandaloso".

Tras su opinión a modo de balance de la primera etapa del gobierno macrista, el filósofo instó al presidente a realizar un "análisis cuidadoso" del tablero político que se avecina cuando inicien las sesiones parlamentarias: "Macri y su gente debe hacer un análisis cuidadoso porque el 49% que se les opone es compacto, sólido, mientras que el porcentaje restante, los que han votado por él, son una coalición que se ha unido para derrocar a una presidenta que ya no toleraban. En realidad la fórmula Cambiemos quería decir 'cambiemos a Cristina', y tuvo mucho poder".

A su vez, indicó que el nuevo gobierno no tiene una ideología concreta o compacta y, continuando con su balance, reprochó: "Hay en todo caso un bloque ideológico que hegemoniza al gobierno de Macri, que es el neoliberal, aliado a los medios monopólicos, aliado a la embajada y la política de los Estados Unidos para frenar la política de gobiernos nacionales y populares, que les disgusta profundamente. Eso representa el gobierno de Macri".

http://www.lanacion.com.ar/1861776-jose-pablo-feinmann-sobre-el-gobierno-son-neoliberales-vengativos-demasiado-furiosos-e-intolerantes

lunes, 21 de diciembre de 2015

“El mercado no resuelve los problemas”

 Lunes, 21 de diciembre de 2015.

 Por: Federico Kucher.

JOSEPH STIGLITZ PRESENTO EN LA UBA LAS CONCLUSIONES DE SU ULTIMO LIBRO.



El premio Nobel de Economía analizó el protagonismo de la innovación en el proceso de creación de riqueza. Defendió la necesidad de que los países cuenten con un Estado activo para impulsar el salto cualitativo de la industria.

La apertura comercial indiscriminada, la desregulación financiera y de los flujos de capital fueron algunos puntos que el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, destacó entre los elementos nocivos para promocionar el crecimiento de la economía con mayor nivel de igualdad. Las recomendaciones del investigador van a contramano de las medidas anunciadas por Mauricio Macri en los últimos días, en donde se abrieron los controles cambiarios y se adelantó que en enero finalizará el sistema de Declaraciones Juradas de Importación que se utilizó en los últimos años para administrar las importaciones. El economista expuso el viernes en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en donde presentó las conclusiones de su último libro La creación de una sociedad del aprendizaje, en el cual discute el protagonismo de la innovación en el proceso de creación de riqueza de las economías. Defendió la necesidad de que los países, en particular los no desarrollados, cuenten con un Estado activo para impulsar el salto cualitativo de la industria y la generación de puestos de trabajo a partir del gasto público, el uso de subsidios y la inversión en investigación científica.

“Los mercados por sí solos no resuelven los problemas de falta de innovación que tienen algunas economías y que implican una brecha tecnológica relevante entre países avanzados y en vías de desarrollo”, aseguró Stiglitz. Indicó que es necesario entender el conocimiento como un bien público, que es patrimonio de toda la sociedad y no de un grupo de empresas, y que el Estado es el que debe encarar las inversiones necesarias para impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías. “No existe la mano invisible de Smith y las personas de manera individual no conducen a una situación de asignación eficiente de los recursos ni promocionan la creación de una sociedad de aprendizaje. El sector público tiene que intervenir para apuntalar la innovación. El ejemplo es que el telégrafo pero también Internet o los desarrollos en el ámbito de la agricultura fueron liderados por los gobiernos y no por los privados”.

Las políticas de educación, industriales, de comercio y los instrumentos que apunten a la estabilidad macroeconómica fueron los elementos centrales que, según Stiglitz, deben concentrar la atención de un Estado promotor del desarrollo. Explicó que muchas veces no se tiene en cuenta los efectos de la incertidumbre e inestabilidad de las economías en materia de destrucción de capacidades productivas. “Cuando una empresa quiebra, sus trabajadores pierden incontables horas de aprendizaje. Es una pérdida enorme que lleva también un enorme esfuerzo de reconstrucción. Con la recesión pasa lo mismo, debido a que hace disminuir la formación de los trabajadores con empresas que no piensan en preparar mejor al personal sino en sobrevivir”, señaló. El premio Nobel puso como uno de los ejemplos el caso del Viejo Continente. “Europa crecía hasta 2008 y desde ese momento se estancó y no existen evidencias de que haya vuelto a recuperarse. La magnitud de las pérdidas es realmente difícil de calcular. Generó un efecto negativo en el aprendizaje y, por tanto, un retroceso en sus capacidades para crecer en el futuro. Esto es una disminución del crecimiento potencial.”

Stiglitz explicó que la desregulación de la economía, en particular del sector financiero, generó consecuencias nocivas en materia de expansión y bienestar social a nivel global. Remarcó el caso de los Estados Unidos, en donde los negocios de la banca pasaron de representar de 2,5 a 8 puntos del Producto Interno Bruto. E indicó que esa expansión no trajo aumento de productividad pero sí provocó una mayor volatilidad de la economía. “En Norteamérica se permitió que los bancos decidan la política industrial. Porque la desregulación de las finanzas es una forma de hacer política industrial. El resultado fue una menor eficiencia con incremento de la desigualdad”, aseguró. Planteó que es clave recuperar el protagonismo de un Estado activo en la economía, en donde se apunte a un nuevo paradigma de innovación. Aseguró que el desarrollo ya no debe concentrarse en inventos que permitan ahorrar mano de obra, sino que la nueva tecnología se deberá enfocar en resolver problemas centrales para la población global como ocurre con los desafíos que plantean las tensiones medioambientales.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-288703-2015-12-21.html


domingo, 20 de diciembre de 2015

Señales para un solo lado

20/12/2015.

Por: Leo Ricciardino.

Mauricio Macri cumplió hasta ahora, casi como ningún otro presidente, con sus promesas de campaña. Dijo que iba a eliminar las retenciones agropecuarias e industriales y lo hizo, anunció en reiteradas ocasiones que en los primeros días de su gobierno iba a caer el cepo cambiario y lo hizo también. Claro, que además habló mucho de institucionalidad, republicanismo y transparencia e intentó nombrar por decreto a dos nuevos miembros de la Corte Suprema en una acción reñida con la Constitución. Aunque después corrigió la acción.



Pero quizás la promesa más ambiciosa y difícil de cumplir será aquella que hablaba de “pobreza cero” en Argentina. Sobre todo si se tiene en cuenta que en las primeras medidas de este gobierno, la transferencia de recursos a los sectores más concentrados de la economía ha sido fenomenal. Miles de millones con las retenciones, otros miles de millones con la megadevaluación que –por más que nunca se haya nombrado- existió esa tarde en la que el ministro Alfonso Prat Gay comunicó el levantamiento del cepo y el dólar oficial trepó hasta los 14 pesos.

No hay antecedentes de que una devaluación de semejante envergadura no haya licuado a los salarios. Como dijo el ex ministro Axel Kicillof y lo sostenía Daniel Scioli en la campaña, el plan parece a pedido del Fondo Monetario Internacional. Es más, hasta hay un ex funcionario de ese organismo nombrado en el gobierno nacional.

Hugo Moyano se mostró como aliado de Macri desde el principio, pero en el primer día del levantamiento del cepo habló con la franqueza y la centralidad con la que suelen hacerlo los sindicalistas: “Esperemos que el cepo que se le quitó al dólar no lo pongan después a las paritarias”.

O como dijo más directamente otro sindicalista antikirchnerista en los últimos días: “En las partitarias de mayo vamos a estar pidiendo el 50 por ciento de recomposición salarial”, disparó el gastronómico Luis Barrionuevo.

Los gestos en política son importantes. Pero ¿cuántas reuniones con los gobernadores pueden sucederse si no hay respuestas concretas a sus demandas económicas?¿Cuántas fotos con el cacique Qom Félix Díaz se pueden repetir sin una verdadera política para los pueblos originarios?

En algún momento el nuevo presidente tendrá que armar su poder con actos concretos. Por ahora, las señales más claras han sido todas para un mismo lado.

La primera plaza de la oposición, la que se reunió para defender la Ley de Medios en Buenos Aires, fue mucho más numerosa de lo que se esperaba. No se trata sólo de la temática que convocaba, sino de fuerzas populares por ahora contenidas, esperando para plantarse frente a un gobierno que deberá comenzar a dar algunas señales en dirección del desarrollo y la protección de los asalariados.

http://www.rosarioplus.com/opinion/Senales-para-un-solo-lado-20151217-0046.html


sábado, 19 de diciembre de 2015

La jueza que le puso los puntos a Macri

Diciembre 19, 2015.

 Editorial Politica.

Highton se rebeló y llevó a la Corte a frenar la jura de los nuevos jueces. Hubo una reunión de emergencia, antes de que Lorenzetti se reuniera con Macri para pausar el decreto para integrar el tribunal.



Elena Highton de Nolasco alzó la copa de champagne y brindó por Montesquieu y la división de poderes. Fue la forma políticamente correcta de dejar en evidencia su rechazo al decreto del presidente Mauricio Macri para imponer a dos jueces de la Corte Suprema sin acuerdo del Senado. El hombre al que estaba dirigido el mensaje de Highton había faltado a la cita, pero a pocos pasos estaba el ministro de Justicia, Germán Garavano, para atajar el enojo de la jueza.

El brindis puso fin a la cena anual de la Asociación de Magistrados, que nuclea a un gran número de jueces y funcionarios judiciales de todo el país. Mauricio Macri y Ricardo Lorenzetti estaban invitados, pero no asistieron. Highton y Garavano compartieron mesa con el titular de la asociación, Ricardo Recondo, y funcionarios de los gobiernos nacional y bonaerense. La tensión entre Highton y Garavano se sintió en el aire hasta que, comida y vino de por medio, las caras de los funcionarios se fueron aflojando. Se los vio charlando bajito durante gran parte de la noche.

Fue el jueves, 36 horas después de que Highton se convirtiera en una pieza central para obligar al Presidente a dar marcha atrás con su decisión de imponer por decreto a Horacio Rosatti y a Carlos Rosenkrantz como jueces de la Corte. La jueza había advertido que no estaría presente en el juramento de los nuevos jueces impuestos por decreto. Así lo aseguraron  jueces y camaristas con diálogo con la jueza y allegados a Highton y a su equipo.

Para la ocasión, bastaba con que el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, tomara el juramento. Pero de esta forma, Highton dejaba expuestos a Lorenzetti y al juez Carlos Maqueda como cómplices de una medida que desató el rechazo de casi todo el ámbito judicial.

La decisión de Macri provocó su primera crisis política a menos de una semana de su llegada a la Casa Rosada, pero también remarcó las grietas ya existentes entre los miembros de la Corte Suprema y expuso las primeras pujas internas por el poder de influir en las decisiones del Presidente.

Muy cerca de Highton buscaron bajar el nivel de tensión y aseguraron que Lorenzetti y Maqueda fueron tan decisivos como ella para suspender los nombramientos. Pero no desmintieron el disgusto de la jueza. El miércoles, alrededor de las 11, Lorenzetti, Maqueda y Highton se convocaron en un acuerdo extraordinario. Esa mañana, Macri le hizo saber a Lorenzetti que necesitaba salir del callejón sin salida en el que se había metido. Durante el acuerdo extraordinario, primó la postura de Highton, por conveniencia de todos. Por la tarde, Lorenzetti y Macri se reunieron y se acordó una pausa a la asunción de los nuevos jueces hasta febrero.

El martes, Lorenzetti respaldó públicamente la polémica decisión de Macri. “Los dos son bienvenidos”, afirmó sobre Rosatti –con quien mantiene una excelente relación– y Rosenkrantz. Highton no había sido tan elocuente como Lorenzetti. “No voy a decir nada del decreto”, dijo a los medios.

Lorenzetti debió justificar al Presidente frente a sus colegas y dijo que Macri estaba tironeado entre distintos grupos de poder dentro del macrismo que bregaban por ganar espacio unos sobre otros en el Gobierno. Se refería a la influencia del abogado Fabián Jorge Rodríguez Simón, alias “Pepín”, miembro del núcleo duro del macrismo junto a los ex compañeros de Macri del colegio Cardenal Newman.

El ministro de Justicia, Germán Garavano, le manifestó a Macri que no está de acuerdo con imponer decisiones sensibles por decretos o Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). Pero “Pepín” ofrece ese instrumento para calmar la ansiedad del Presidente. Y así lo hizo el lunes con el decreto que imponía dos jueces de la Corte.

Los macristas que debían estar al tanto de tamaña decisión se enteraron por los medios, incluido el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo. También en el Ministerio de Justicia. Ese mismo día, los funcionarios de la cartera habían estado reunidos con Macri. No les adelantó nada. Garavano tampoco fue consultado, pero luego debió salir a poner la cara por la decisión de Rodríguez Simón.

http://www.noticiasbrown.com/?p=16693